viernes, 8 de junio de 2018

JUAN ARABIA


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Afuera está la serpiente

Afuera está la serpiente, siguiendo el mismo camino.
Con reglas dentro de reglas, ahora muriendo por sombrero.

Con ricos y pobres con los mismos odios, las mismas sonrisas.
Con los mismos intereses en la guerra.

Esta es la única guerra. Nunca termina.

Antes los países pensaban que las reglas formarían nuevos 
mundos, pero ahora la guerra tiene un rostro individual.

Así la serpiente crece con esto.

Es como un lenguaje,
Una prisión,
El aire entero del bosque lleno de lluvia.



Literatura de los límites II

No hay que partir, ahora,
los límites desaparecieron
como lobos dentro de un
             desierto de lana.

De Cuba llegaron noticias
sin filtro: los aparatos Oxford
se ahogaron junto a sus cuerpos
             en la superficie del agua.

De este lado, aunque expulsados,
los límites encarcanaron
esta contradicción, tomando sus cuerpos:
enloqueciendo uno en Santiago,
otro en Buenos Aires subrayando prensa oficial.
                     CONTRAPOESÍA.
                  Enrique y David.

Porque sólo se tienen
en cuenta los crímenes del norte.
Sólo se asesinan a los poetas del norte.

Del sur emisario, perro que lame
sus sobras, ningún abogado
ninguna certeza. Ginsberg pidiendo
                  cocaína en Santiago
Lowell meando, sin el consentimiento
de estas flores, la casa de uno,
mierda confesionalista
                  eructo del gringo
Páginas y páginas de hijos de puta.

Del francés se conserva el malditismo oficial,
su tumba es secreta. Los españoles
                    dañaron las huertas
del mundo, hoy bien llamadas
tierras latinoamericanas.

Y el juego del sur, corresponsal
oficial de la DEPENDENCIA,
promocionando literatura LEGAL,
los límites bajaron sus pantalones,
matando al mismo hombre
esquina de San Juan y Entre Ríos,
mierda que llaman literatura,
mierda que huele siempre al mismo prócer,
chacales de la cultura y del bienestar neurótico
que promociona de todo menos la verdad
hecha juego en la academia
críticamente cínica, predecible,
subsidiada tiernamente en sueldos
críticos del fin de mes
hoy tu héroe se recicla de forma indefinida
sin sanción, sin peligro de muerte,
con viajes asegurados
estrella de todo menos del castigado
               suelo, tierra de la eternidad.