viernes, 6 de octubre de 2017

LUIS BACIGALUPO





EN UN PRINCIPIO, LOS NÍSPEROS


También, en un principio
Tú estabas allí.
La primavera sucedió
Al verano, extrañamente;
El murmullo del arroyo
Luego adormecería
La gramilla.
Claro que los nísperos
Y esa ramita de laurel. Nada más.
Nada más que la existencia
Entre nosotros dos.