domingo, 27 de agosto de 2017

FOGWILL







LO DADO(1999)

                          A Silvio Mattoni

¡Piedras pulidas por el ocio/de los que espiaron/la                        eternidad hacia
Abajo/del pozo ciego/del soñar…!

                                De El Antes de los Monstruito


TELONES


Ningún lance  de dados elimina el azar: lo crea
En un teatro de poetas donde el público
desaparece –no de la vista, sino del mundo
cuando la luz artificial declina deponiendo la eterna
      representación.

Los actores murieron: pasado tanto tiempo
representan mejor sus papeles.

Los actores han muerto pero sus personajes están vivos
viven en la platea del aire, en el olor y en el vapor de
     las alfombras, en el polvo que absorbieron telones
     y tapices y en la luz que declina: viven ahí.

Los autores viven: nacen siguen naciendo y sólo viven
para seguir naciendo y hacer nacer indiferentes a los
      muertos que representan su papel y al público des
      aparecido que cada noche asiste para caer por unas
      horas en el vacío común

los autores viven ahí: son las palabras que siguen vi
      vas en las palabras y en los acentos trabados para
      siempre en las palabras de su canto

el verso, el verso
noche tras noche en el teatro de los muertos se pone
      a prueba la eternidad de sus sonidos
un aliento que nunca existió vibra en el aire y com
      pleta el espacio de aire que envuelve a la platea
una voz llena huecos en galerías y palcos, suena en
      puertas y marcos y vibra por vigas y cuadernas que
      sostienen las tablas del escenario 

Versos, versos
compuestos bajo el sol en tardes y mañanas olvidadas
cortan la oscuridad del aire con un relámpago de luz
     diurna que arde, encandila y al instante se olvida

Versos, frases
pronunciadas en una remota medianoche
salen del foso de los músicos en una corriente de aire
   helado que chista e impregna la platea con el olor
   de las plumas del pájaro que llamaba a pensar

“¡ qué la parió…!” –dijiste
aquella noche, riendo, cuando viste
la lechuza- “¡ mirá…!
¡ mira como nosotros
te ve a la vez con los dos ojos
y ve nomás lo que precisa…?”

Pero tu risa
era de miedo
como la nuestra ahora.

Baja el telón de la poesía
sus representaciones públicas, la edición de aquel
   libro, su premio regional de letras, los vulgares
   aplausos y los usos triviales de la prensa: nada
   de eso jamás suprimirá el azar
el mismo azar de las palabras, el de los nacimientos
   y las muertes las dejo allí detrás para que hagan
   nacer constantemente todo y todo libre del bam
   boleo del azar

lo que se bambolea es la vida: ella ahí, dándose a las
   corrientes del azar, respira un olor de plumas que
   moja la nieve del pasado