lunes, 25 de enero de 2016

RYSZARD KRYNICKI


Ryszard Krynicki


¿La verdad?


¿Qué es la verdad?
¿Dónde está su sede?
¿Dónde está su consejo de administración?
¿Dónde está su consejo supervisor?
¿Dónde están sus abogados?
¿Dónde están sus guardias de seguridad?
¿Dónde está su departamento de promoción?
¿Dónde el departamento de márketing?
¿Qué cuota de pantalla tiene?
¿Qué fuerza de competitividad?
¿Qué patrocinadores mediáticos?
¿Se vende bien?
¿Cotiza ya en bolsa?
¿Qué valor tienen sus acciones?


                          De Piedra, escarcha


          Trad. Abel Murcia











NO SABÍA


Camino a la escuela
podía ver a diario,
erguido sobre la ciudad, un cuartel
prusiano; no sabía
que durante la guerra trabajó allí,
como médico militar, el poeta Gottfried Benn.
No sabía demasiado de las enfermedades

menos de poesía.



             de 6 POETAS POLACOS CONTEMPORÁNEOS
                 RIL Editores, Santiago de Chile; 2008.


     Trad. MACIEJ ZIETARA 










MANUEL DEL CABRAL





NEGRO SIN NADA EN TU CASA


Yo te he visto cavar minas de oro
—negro sin tierra—.
Yo te he visto sacar grandes diamantes de la tierra
—negro sin tierra—.
Y como si sacaras a pedazos tu cuerpo de la tierra,
te vi sacar carbones de la tierra.
Cien veces yo te he visto echar semillas en la tierra
—negro sin tierra—.
Y siempre tu sudor que no termina
de caer en la tierra.
Tu sudor tan antiguo, pero siempre tan nuevo
tu sudor en la tierra.
Agua de tu dolor que fertiliza
más que el agua de nube.
Tu sudor, tu sudor. Y todo para aquel
que tiene cien corbatas, cuatro coches de lujo,
y no pisa la tierra.
Sólo cuando la tierra no sea tuya,
será tuya la tierra.




LA CARGA


Mi cuerpo estaba allí... nadie lo usaba.
Yo lo puse a sufrir... le metí un hombre.
Pero este equino triste de materia
si tiene hambre me relincha versos,
si sueña, me patea el horizonte;
lo pongo a discutir y suelta bosques,
sólo a mí se parece cuando besa...
No sé qué hacer con este cuerpo mío,
alguien me lo alquiló, yo no sé cuándo...
Me lo dieron desnudo, limpio, manso,
era inocente cuando me lo puse,
pero a ratos,
la razón me lo ensucia y lo adorable...
Yo quiero devolverlo como me lo entregaron;
sin embargo,
yo sé que es tiempo lo que a mí me dieron.