martes, 19 de enero de 2016

JAMES MERRILL





El vaso roto


Decir que alguna vez contuvo margaritas y campánulas
       Es ignorar, si no otra cosa,
     Su indeleble resplandor que, estrellado contra el piso,
     Yace en añicos, como si acogiera la luz,
     De verdes hojas orladas, su resplandor siempre deshecho,
     Su vidriada integridad esparcida en todas partes;
       Espectros, liberados hablarán
     De un florecer más frío donde roto quedó el frío cristal.

Astillas se desplomaron de la plenitud al caos
       Aun así retiene cada arista
     La nota opalina de la imperfección
     Cuyos rayos, aunque en desorden, emitirán
     Más de una red de ángulos de luz
     Cuando al anochecer apunten hacia intactas direcciones
       Y tracen en la estancia
     Las posibilidades del fuego y su aceptación.

Las generosas curvas de vidriado artificio
       Dan fe de su pureza
     En unidades lúcidas. Libre de éstas,
     Como el amor triunfa sobre la irrelevancia
     Y construye armonía en disonancias
     Y de algún modo vive entre nosotros roto, como si
       El tiempo fuera un vaso roto
     Y nuestra última alegría asumir que no se puede remediar.

Las astillas, iridiscente ruina en el suelo,
       Cortan estructuras en el aire,
     Delimitan, ojos o brújulas, un rostro
     De matemática fijeza, reflector
     Bajo cuyos límites podemos acomodar
     Todas las soledades del amor, espacio para el rostro del amor,
       Los proyectos del amor verdes de hojas,
     Los monumentos del amor como lápidas en nuestras vidas. 



                  Trad. Jeannette L. Clariond, 
                             para Editorial Pre-textos.



EDUARDO SANOJA





Oración del jugador de garrote


¡Animas de los garroteros
que andan por campos de Lara!
¡aclarenme mi pisada!
¡Pongan un rayo en mi brazo
y sosténganme en la afincada!
Denme los pasos del gato
y del gavilán la mirada
y que el brazo se me mueva
como una culebra armada...
si el que tengo por contrario
no tiene mucha destreza,
tranquilicen mi cabeza
y suavícenme el corazón
y protéjanme los huesos
de todo palo zumbando
si el que me esta desafiando
es más defenso que yo.....
¡Animas de los garroteros,
recojan esta oración!....









El garrote de matica


“si usté quiere un buen garrote
yo le diré qué va hacer;
de vera o araguaney;
el guayabo y el membrillo
son palos de buena ley,
limoncillo, marfil, pardillo,
le pueden servir también
y no se olvide del jebe
que en el juego es palo rey
si lo coge en tiempo malo
se le rajará después,
por eso el corte de palo
en menguante de be ser.
No lo saque de las ramas
sólo el tallo sirve bien,
de allí viene la fama
del garrote de matica;
ni le entra comején
ni machete se lo pica
luego enciendase una hoguera
pa' que lo ase bien asao,
no se pase de candela
porque queda requemao.
Quémele solo la concha
pa' que le quede dorao.
Alíselo rapidito
antes de que haya enfriao
y úntelo con graso e'chivo
pa' que quede retempalo.
Déjelo a sol y sereno
hasta que hay curao
y pa' eso necesita
treinta días bien contao.
Búsquese cera de abejas
pa' que pabilo sea encerao
y una agujita roma
pa' evitá deos pinchaos.
Ahora solo le falta
hacele el encabullao.....
A Germán Pérez Terán
siempre lo he recomendao
y Emilio Romero es
artista del “empatao”.
El joven Víctor Cacique
este arte ha asimilao
y en versalles, Mateo Goyo
hace los mejores “floreaos”.
A esos yo los recomiendo
pa' hacé los encabullaos....
y cuando lo tenga listo,
bien bonito y bien floriao,
búsquese quien lo enseñe
pa' sea bien manejao,
porque a muchos he visto yo
que en cuanto les han roncao
han pegao una carrera
más rápidos que un venao
y han perdido por miedosos
su garrote encabullao....”













GUILLERMO IBÁÑEZ





VI

Con cuerpo de gaviota
tendida sobre el viento
cuerpo de Venus
henchido como un velamen
cuerpo de espuma
deslizado suavemente por la arena
cuerpo con huellas de uñas
y desesperación
con marcas de manos
aferradas a la realidad de tu forma
con cuerpo de misterios ocultos
y de piedra angular de la vida
con cuerpo de nacimiento y de fruto
con cuerpo de eterno furor
en las manos de mi primera demencia.



CORMAC MCCARTHY





NOVELAS DE CORMAC MCCARTHY


Este documento contiene unas reseñas de las novelas 
de Cormac McCarthy que fueron redactadas no según 
el orden cronológico de las novelas, que es el que a
parece aquí, sino según el orden de su publicación en 
España: primero En la frontera, luego las otras dos 
novelas de Trilogía de la frontera, y después según 
la fecha de edición que figura en los datos bibliográ
ficos de cada una.
Es probable que si hubiera comenzado por alguna de 
las novelas anteriores a las de la Trilogía de la fron
tera, no habría tenido interés en las demás, ni tam
poco las hubiera entendido igual. Personalmente me 
desagradan no poco muchas escenas superviolentas a 
las que tan aficionado es el autor pero también, visto 
ahora, pienso que su particular hiperrealismo hiperli
terario tiene fundamento…/NovelasMcCarthy.pdf