jueves, 7 de enero de 2016

LUIS AGUILERA




Historia para contar a un niño bengalí 

El casco rojo del soldado
puso en la calle un sol de medianoche.
La ciudad por entonces ardía en los puñales
y el miedo se quedaba tras los pasos.
Nadie había: ni viento ni aires respirables.
La pólvora en pájaros recientes perforaba el cielo
y a lo largo hubo árboles que nunca fueron árboles
sino horcas con follajes. Y se
lo dicen los despachos noticieros
que el hambre encumbra cuervos sobre aldeas
Y que en los campos los perros arrastran,
del borde los caminos,
los cuerpos caídos en la huida.
Toda generación pierde su guerra
y hay que hacerse a la idea de que pronto
pasará lo que se teme,
ahora que nunca es extranjero un hombre muerto.





AUGUSTO FREDERICO SCHMIDT





No dejes

No dejes de beber,
Quiero que bebas mucho.
Te quiero ebria y confusa,
las trenzas sueltas.

Te quiero ebria,
áspera, natural,
las manos locas,
te quiero así
como ya no eres.

Quiero redescubrir
en ti, en la que hoy eres,
prevenida y triste,
la misma risa de antaño,
tu clara risa
inocente y mala de antaño.



La lluvia   

La lluvia mojaba sus cabellos,
la lluvia caía sobre sus cabellos
voluptuosamente.
La lluvia lloraba sobre sus cabellos,
suaves,
la lluvia penetraba en sus cabellos,
¡Profundamente,
hasta las raíces!

Ella era un árbol,
un árbol mojado
y cubierto de flores.

               De Fonte invisívil, 1949



Poema

Mi amor
hay en ti la grave belleza de la infancia.
Mi amor, hay en ti algo de lo que no fue
el sollozo que nadie oyó
la lágrima que no bajó de una mirada
herida demás para llorar.
Mi amor, ¡¿cómo te veo incierta
de tu propio misterio?!
tus manos están quietas
y sobre tus cabellos
la luz de la estrella de la tarde se posó
como un pájaro, en su primer vuelo.

                           De Babilonia, 1959



AFS(Brasil, 1906-1967). Poeta, empresario, industrial 
y presidente del Botafogofue también editor, propietario 
de Librería Schmidt en Río de Janeiro. Uno de los más des
tacados de la segunda generación del Modernismo, habló de 
la muerte, la ausenciala pérdida y el amor en sus poemas.

JEAN VILLERI









           JV, Zolliman, 1947


         JV, Partage de l'aube, 1952


              JV, Paris mai-juin 68



HANS BELLMER