lunes, 11 de abril de 2016

MICHAEL SHARKEY




Poema para traducirse a cualquier lengua


Yo beso tus sobacos
y tus ojos,
y cejas,
dedos, huecos de la nariz,
y también
pongo mi lengua
en tu oreja.
Me place.
Entonces tu espinazo recibe atención:
Beso tus vértebras,
tus caderas,
tus omóplatos.
Tu vientre consumirá mi concentración.
Me entregas tus miradas
que queman mis labios,
los dos.
¿Cómo puedo hablar libremente de tus pechos?
Aguacates calientes.
Lo que me gusta de tu cuello
es tu cabeza sobre él,
riendo.
Devuélveme mi lengua,
la dejé en alguna parte de tu pelo.
Mi lengua se te acerca una vez más,
y se rinde,
jadeando, acostándose a tu lado.
Y mi lengua busca otras cosas de ti,
también mis dientes
que muerden tu perfume,
y tú te has ido.


                  Trad. Mariluz Suárez Herrera