lunes, 11 de abril de 2016

HUGO GOLA


Hugo Gola 2

Hugo Gola, cumpleaños 87. ¡¡¡Te Celebramos a la distancia!  http://t.co/f91RdRnQYa






Para ti, ¿qué tipo de vida debe lle­var un poeta?


Per­sonal­mente pre­fiero un tipo de vida dis­tante de los cír­cu­los lit­er­ar­ios, fuera de las dis­putas y de las pequeñe­ces que los car­ac­ter­iza. Me gusta más la retrac­ción y la soledad que el ruido o la con­cil­iación por con­ve­nien­cia, tan comunes en estos medios. Sin embargo esta opción no quiere decir que me desen­tienda de lo que sucede en la lit­er­atura o el arte de mi entorno. De alguna man­era he par­tic­i­pado acti­va­mente, a par­tir de la década del 80, con pub­li­ca­ciones que, a pesar de su mar­gin­al­i­dad, inten­taron definir un rumbo, conc­re­tar un punto de vista. Lo hice con El poeta y su tra­bajo, edi­tada con los aus­pi­cios de la Uni­ver­si­dad Autónoma de Puebla; luego con Poesía y Poética, pub­li­cada durante 10 años en la Uni­ver­si­dad Iberoamer­i­cana, así como una colec­ción de 20 tomos, tam­bién sobre los mis­mos temas abor­da­dos en la revista, y ahora, desde el año 2000, nue­va­mente con El poeta y su trabajo.


En todas estas pub­li­ca­ciones no nos pro­pusi­mos polemizar con otras revis­tas seme­jantes que se edita­ban en Méx­ico; más bien nue­stro proyecto con­sis­tió en dis­eñar una línea de tra­bajo difer­ente, abierta y crítica, definida por los tex­tos selec­ciona­dos, por lo acep­tado y por lo exclu­ido. Una selec­ción donde se per­fi­lara con nitidez nue­stro vín­culo con la van­guardia, así como una aceptación de lo vivo del pasado y un rec­hazo del tradi­cional­ismo tan arraigado entre nosotros. Asimismo prop­i­ci­amos un respaldo a las inno­va­ciones for­males y una difusión per­sis­tente de la mejor poesía con­tem­poránea, lejos de toda com­pli­ci­dad nacional­ista. En esa zona es donde prefe­r­i­mos dar la batalla. Durante casi 30 años insis­ti­mos en la necesi­dad de ren­o­var el lenguaje poético, de reflex­ionar sobre la poesía y el arte con­tem­porá­neo, medi­ante tex­tos de los pro­pios creadores más que con las gen­er­al­iza­ciones, con fre­cuen­cia abstrac­tas, con que nos sue­len abru­mar algunos críti­cos. Incluimos tam­bién tra­duc­ciones de dis­tin­tas lenguas como un medio indis­pens­able de cono­cer lo que sucedía en otras partes. Siem­pre con­sid­er­amos la tra­duc­ción como una obra de re-creación y que las ver­siones se hicieran pri­mor­dial­mente a una lengua que tiene inflex­iones y mat­ices que la ale­jan de la lengua orig­i­naria. En esto tam­bién creo que mar­camos un espa­cio dis­tante al de otras pub­li­ca­ciones lit­er­arias de México.