lunes, 11 de abril de 2016

EDUARDO GONZÁLEZ VIAÑA





Siete noches en California

    
Eduardo González Viaña




 La víspera de Corpus Christi, Leonor soñó que saltaba vallas perseguida por un toro de color dorado, y a la mañana siguiente se alegró mucho porque eso significaba que llegaría a cruzar la frontera de los Estados Unidos.

Por extraña casualidad, aquella noche, su marido tuvo el mismo sueño con la pequeña diferencia de que el toro era él, pero de todas maneras se sintió contento porque durante toda la noche no había cesado de escuchar los halagos de los espectadores sobre su regia planta, su lomo dorado y su gigante cornamenta.


Siete noches anduvo la pareja metida en esos extraños sueños compartidos, pero ninguno de los dos llegó a saber que los compartía porque hacía diez años que no se hablaban. Ese mismo tiempo hacía desde la primera vez que ella le había pedido el divorcio, pero Leonidas.../SieteNoches