viernes, 29 de abril de 2016

CARLOS ENRIQUE BERBEGLIA





VI Ricercare, los amantes


Esas telas de araña ennegrecidas por el hollín de los incendios,
la sangre de los fugitivos moteando los vellones de lana,
nieve en los valles y mesetas cubriendo algún erial reseco,
la playa soportando la fetidez de los pescados muertos,
la luna, en su verde aterrador bajo los eucaliptos,
el viento, como una maldición fugaz en los cañaverales…

y ellos dos, bebiendo las gotas de vino que les restan
y afuera, a la intemperie, las metamorfosis del mal
buscándolos sin tregua
y la sordera de Dios cayendo sobre las ciudades
que todavía
resisten el asedio.


             de “Pantomima y desierto”
             Editorial AmaruBuenos Aires, 2003