viernes, 29 de abril de 2016

CARLOS ENRIQUE BERBEGLIA





VI Ricercare, los amantes


Esas telas de araña ennegrecidas por el hollín de los incendios,
la sangre de los fugitivos moteando los vellones de lana,
nieve en los valles y mesetas cubriendo algún erial reseco,
la playa soportando la fetidez de los pescados muertos,
la luna, en su verde aterrador bajo los eucaliptos,
el viento, como una maldición fugaz en los cañaverales…

y ellos dos, bebiendo las gotas de vino que les restan
y afuera, a la intemperie, las metamorfosis del mal
buscándolos sin tregua
y la sordera de Dios cayendo sobre las ciudades
que todavía
resisten el asedio.


             de “Pantomima y desierto”
             Editorial AmaruBuenos Aires, 2003



JOSÉ ASUNCIÓN SILVA


José Asunción Silva


SINFONÍA COLOR DE FRESA CON LECHE


                           A los colibríes decadentes


¡ Rítmica Reina lírica! Con venusinos
cantos de sol y rosa, de mirra y laca
y polícromos cromos de tonos mil
oye los constelados versos mirrinos,
escúchame esta historia Rubendariaca,
de la Princesa verde y el paje Abril,
Rubio y sutil.

El bizantino esmalte do irisa el rayo
las purpuradas gemas; que enflora Junio
si Helios recorre el cielo de azul edén,
es lilial albura que esboza Mayo
en una noche diáfana de plenilunio
cuando las crisodinas nieblas se ven
¡ A tutiplén!

En las vívidas márgenes que espuma el Cauca
áureo pico, ala ebúrnea, currucuquea
de sedeñas verduras bajo el dosel
do las perladas ondas se esfuma glauca
¿es paloma, es estrella o azul idea?...
Labra el emblema heráldico de áureo broquel
Róseo rondel.

Vibran sagradas liras que ensueña Psiquis
son argentados cisnes hadas y gnomos
y edenales olores, lirio y jazmín
y vuelan entelechias y tiquismiquis
de corales, tritones, memos y momos
del horizonte lírico nieve y carmín
Hasta el confín.

Liliales manos vírgenes al son aplauden
y se englaucan los líquidos y cabrillean
con medievales himnos al abedul,
desde arriba Orión, Venus, que Secchis lauden
miran como pupilas que cintillean
por los abismos húmedos del negro tul
Del cielo azul.

Tras de las cordilleras sombras, la blanca
Selene, entre las nubes ópalo y tetras
surge como argentífero tulipán
y por entre lo negro que se espernanca
huyen los bizantinos de nuestras letras
hasta el Babel Bizancio, do llegarán
Con grande afán.

¡ Rítmica Reina lírica! Con venusinos
cantos de sol y rosa, de mirra y laca
y polícromos cromos de tonos mil,
éstos son los caóticos versos mirrinos
ésta es la descendencia, Rubendariaca,
de la Princesa verde y el paje Abril,
¡ Rubio y sutil!



martes, 26 de abril de 2016

DANIEL CALMELS





MARFILES


Desprendimientos,
pequeños sabios de leche,
cautivos, temblorosos,
cuerpo fuera del cuerpo.

En la noche
la mano bajo la almohada
tocando el nudo del pañuelo.
Dura la tela encerrando al diente perdido
y la boca desafinada, tironea de la punta de la sábana.
La noche convoca a los ratones
que no sólo se comen
las lenguas de los niños mudos,
sino que mudan los dientes a su cueva
que tiene un portal como una boca.

Al otro día, cuando el pañuelo
deshace la mañana en un bostezo
un billete doblado que da pena
aligera el nudo del recuerdo.

                                    a Rocío Calmels


       de Marea en las manos



ALEJANDRO MENDEZ CASARIEGO




(Akenatón a Nefertitis)


Mientras yo viva, luna mía,
el mundo no adorará otros dioses
que los que el mundo vivo nos ha dado

No se prosternará ante imágenes
mitad criaturas humanas, mitad bestias
que la naturaleza se ha negado a engendrar

Somos frutos de la cópula
de la tierra y el sol
específicos y reales
como un amanecer en la rivera
pantanosa del Nilo
escarabajos en una arena que no tiene fin

Y en el sueño del tiempo
volveremos a ella, porque solo su demanda
es materia de fe: la interminable
única que aullará sobre la tumba
del último animal de su especie.

Ya vendrán por nosotros
pero la piedra que hemos puesto
rodará más allá de la memoria
y habrá una huella tendida en los confines
con la hendidura de nuestras sandalias

A los otros, en cambio
la nada extenderá un poder
cortado en piedra muerta

No hay, mi amor, monumento más alto
que aquel que siempre estuvo allí
y que la mano del hombre más experto
no ha conseguido tallar ni repetir
este no pide humillación ni sacrificio
otorga, en acto elemental que no requiere ritos
un don que solo aprecian
quienes, como tú y yo, amantes en los límites
carne que no tendrá testigos
despediremos al final
de nuestro último día.


               De Los réprobos(Buenos Aires, 2007)


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lunes, 25 de abril de 2016

JORGE CASTRO VEGA





LA PENA MÁXIMA


Por más que la muerte sea
Luis Suárez, le llevo ventaja.
Y cuando  pasa a mi lado
para poner la pelota en el punto penal
le digo bajito, casi adentro del oído: el que lo  ataja
se convierte en héroe  y el que lo erra
es el hazmerreir
de Todo El Universo.
Le hago un guiño.
Le muevo el balón.
El  juez amenaza con echarme
por mi inconducta deportiva.
Me voy
despacio
con las medias bajas
bailoteando así
hasta línea del arco.

 Ella toma carrera. Eso es un toro.
Cierro fuerte los ojos
me arremango los pantaloncitos
y  me ajusto
los guantes
verdes de lana
que tejió la abuela.

Suárez –o lo que sea- también sufre un poco
creyendo que yo creo que no tengo
nada que perder. En eso, la muerte
se equivoca.
Pero no es cosa tampoco
de andarla avivando
justamente ahora.

Quedan unos segundos
antes del pistoletazo
de esa bola de hielo:
debo  convencerme
de apuro que soy
Lev Yashin.  “La Araña Negra”.
De apuro. Ya mismo.


Y si no
por lo menos, va a agarrarme
con las manos calentitas.




CLAUDIO MANGIFESTA





Julio.






El espejo del mundo






Muda








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martes, 19 de abril de 2016

MARCELO SCELSO


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El desplazamiento de la realidad en William Faulkner

                              Lic. Marcelo Scelso


No puedo ocultar una profunda simpatía humana por William
Faulkner, con quien tengo muchos puntos de contacto: vivía en una granja y cuando se le preguntaba por su oficio, respondía que era agricultor.
Sus silencios desconcertaron a propios y ajenos. No puede imaginarse una vida menos intelectual y mundana, conservó el placer de la soledad y evadía las discusiones abstractas y los cenáculos literarios.

En fin, que era un habitante más de su condado imaginario.

Nació en 1897, en New Albany, Misisipi y se crió en las cercanías de Oxford. Era el mayor de cuatro hermanos de una familia arruinada por la Guerra de la Secesión. Su bisabuelo fue el coronel…pdf

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viernes, 15 de abril de 2016

ALBERTO GARCÍA-ALIX

LEIF ERICKSON

MIGUEL GAYA





Ante el mostrador

Es posible que haya habido
un fallo administrativo.
Un pequeño error involuntario
en algún lugar sin voluntad.
Tal vez hasta sea un problema
que no exista este problema
pero
su registro
no está registrado
su historial
ya no es historia
sus aportes
ya no aportan
su presencia
es una ausencia.
Así que
ya no insista
ya no asista
ya no exista.



GUSTAVO BORGA




no
flota
está
colgado
del
techo
con
una soga
del
cuello
está
colgado
no
no
flota
la
muerte
lo ha
iluminado


***


lo echaron de la policía
por excesos
ahora adiestra dogos
todos los días sale al patio
con la cuarenta y cinco
en la cintura
y empieza a dar órdenes
los perros a su alrededor
se mueven como tiburones
la mujer
y su hijo lo abandonaron
hasta ahora los únicos
que lo obedecen
son los perros



jueves, 14 de abril de 2016

JUAN JOSÉ BECERRA



    Foto de Alejandro Guyot





                           /los-multiples-caminos-de-juan-jose-becerra

OSCAR TAFFETANI


oscar taffetani vilariño


Sobre “El legado (estratégico de Juan Perón)”,
de Pino Solanas


                         POR OSCAR TAFFETANI



“El demiurgo dispone que sus  personajes vuelvan a vivir su propia historia y en su espacio cerrado” (Diccionario Oxford)


La falta de testigos incómodos, comenzando por Juan Perón (1895-1974) y siguiendo por Gerardo Vallejo (1942-2007) y Octavio Getino (1935-2012) ha permitido a Pino Solanas disponer con absoluta libertad (cual demiurgo, en su espacio cerrado) de un muy valioso material fílmico documental recogido por el Grupo Cine Liberación en 1971, durante una muy extensa entrevista al fundador del justicialismo…/solanas/


RODOLFO WALSH

martes, 12 de abril de 2016

INÉS MANZANO





LA CAPTURA


Me animaba el desprejuicio del animal que bebe de la fuente
Exultante
avanzaba hacia vos
coronadas de estrellas mis orejas

El camino era ancho

Extraviada en la risa
Poseída
por la centella punzante y taimada de tu espejo
la confianza me cubría como un manto

Lo demás ya es sabido
Desobedecí
el saber milenario de la tribu
Amordacé mis voces
y el grito desgarrado de mi madre

Ahora soy una mujer sin paz
que acude a los refugios

El camino es sólo un dobladillo cosido por la bruma

Arrebatada
no levanto la vista de las ruinas
Voy en busca del último rehén de tu mirada fija

mi alma
que duerme en la cajita de tu cámara



*


QUE RESPIRES TODAVÍA


No es para mí el pulso apaciguado
Debajo de la hierba
se sacian los leopardos de palabras hirientes

Cuando yo era pequeña jugaba con sus crías
Nos olíamos
con lujuria y torpeza Malparados
Había que atreverse
ni belleza
ni alivio

¿Querías un misterio?
Todavía consigo ajustar mi cabeza entre sus fauces
y cantar sin sentido
No me duele

Dura
como las piedras
sólo lo que me fue robado

Si hace frío
hinco el diente en mi seda


y ruego





LEONIDAS LAMBORGHINI




PADRE EN EL HADES


Y vienes ahora tú, ¡oh, padre!,
viene tu sombra,
haciéndome señas de contento,
dichoso, alegre,
como siempre que acababas de causar
la quiebra de una fábrica,
de una empresa más.
Vienes a mi encuentro, espléndido,
con tu soberbia pinta de varón
que otra vez ha superado el trance;
vienes trajeado de empresario
con tu más fino casimir.
Vienes así, como lo hacías,
después de cada debacle:
arruinado
pero no ruinoso.
Porque ¿no era desde la estética
que tú considerabas y absorbías
el fracaso,
cuando, eufórico, lo reivindicabas
y, celebrante, le cantabas un hermoso
himno?
¿Y cuándo, enseguida, inventabas,
una nueva forma
de intentar lo que tú llamabas
una nueva aventura?
Arruinado, pero no ruinoso:
lo mismo de regios
casimires trajeado
que con el pantalón y la camisa proletarios
con que te arropabas, ya al final
de tus años,
para esperarme en la puerta
de tu marítimo retiro.
Y volvía yo como un sonámbulo
de pasear por la orilla del Océano
cuando, de pronto, allá
divisaba
tu figura magnífica.
Tu magnífica estampa, coronada
por la frente alta, espaciosa,
y el divinal mechón de pelo blanco
en medio de ella, entrelazándose
con los salobres dedos del rudo viento.
Dichoso, alegre como ahora
me hacías señas como para despertarme;
y era entonces, que la caliente,
aromática sopa,
¡ya está!, ¡ya está!
avisábasme.
Y hacia esa delicia
yo apretaba mis pasos
con todos mis sentidos en alerta,
anticipadamente paladeándola.
¡Oh, padre perdedor!
Dichoso, alegre, de haberlo sido,
como si el secreto de esa fuerza absoluta
que buscabas, fuera
perderlo todo de una vez,
perder hasta lo último
que aún nos quede.
¡Oh, padre!
¿Y no he echado
yo mismo a pique,
una y otra vez,
el poema?



                        De Odiseo confinado, 
                   Van Riel, Buenos Aires, 1992 




GRACIAS Oscar Taffetani