jueves, 3 de marzo de 2016

ERNESTO R. DEL VALLE





HOY AMANECÍ(Décima endecasílaba)

Amanecí sin ojos ni zapato,
entumecido el hígado y el beso.
Amanecí con el dolor del hueso
serio y solapado como un gato.

¿Qué puede hacer la burla y el maltrato?
¿Qué puede hacer la envidia canallesca
del que espera que mi golpe crezca
su tamaño senil y hasta aleatorio?
Si hoy amanecí con mi velorio

¿qué más hacer,  ni nada que parezca…?