lunes, 1 de febrero de 2016

JORGE FOLCH




CRESO LIVIO


              A los neuróticos


  VEDME: tengo ajustadas las mandíbulas,
y recta la nariz entre los ojos
de acero azul. Me llamo Creso Livio;
mi padre fue pretor de Tarragona
y era romana la robusta virgen
que le dio el mediodía de su vientre
y a mí la sangre blanca de sus pechos.
Superviviente soy de la patricia
raza de los felices; de la muerte
sé nada más que es, y sólo pido,
a su llegada, un buen telón de fondo.
Hay suficientes parras en mis párpados
para dormir al sol, si me parece.
Y no falta al afán de mi colmillo
─de mujer, de caballo o de ternera─
un pedazo de carne cada día.



           Nupcial segunda


    Los racimos fecundos de una parra,
abierta en la cruz blanca de un osario
exhibían sus curvas a la luna.
De ellas tomé la uva más oronda,
y la puse en los labios de mi dulce
compañera, diciéndole: “Asintamos
al canto de esta vid que todos huyen,
porque nutre su risa azucarada
en un campo de lágrimas. Acepta
un difunto hecho mosto en este grano;
hiérelo entre la leche de tus dientes
por el hijo que pronto ha de pedírtela”.

   Los escuerzos sonaban sus oboes
bajo las ramas de los algarrobos.



           Oración segunda


    Ha amanecido azul. Hay en mi lengua
gotas de agua temprana. Voy ligero
a las batientes ocres de la costa,
recto por los pinares, allanando
márgenes crudos y raíces tercas.
Allá, de pie y desnudo al horizonte,
veré como las olas se arrodillan
ante mi pedestal de acantilados,
y pulsaré el elogio de la espuma
en los rayos del sol, mirando al cielo.


               De Poemas(1947-1948)



JF(España, 1926-1948). Poeta.