lunes, 1 de febrero de 2016

HUMBERTO AK’ABAL


 


cuando yo estaba


“Cuando yo estaba embarazada,
esperándote,
sentía muchas ganas
de comer tierra;
arrancaba pedacitos
de adobes
y me los comía”.

Esta confesión de mi madre
me desgarró el corazón.

Mamé leche de barro,
por eso mi piel
es de color de tierra.



Déjame


Puedo caminar solo.

Para soñar me basta
la sombra de los árboles:

me impide avanzar
el peso de tu mano
sobre mi cabeza.



Para quienes


Para quienes
no hablan nuestras lenguas;

somos invisibles.



El silencio


Guardaré silencio
para escucharte...

Pero
no hables
para callarme.



Es todo


Por techo
te ofrezco mi sombra,
es todo.

No tengo casa.



Paraíso


Aquí era el Paraíso.

Maíz, trigo, frijol,
no había fruto prohibido,
las culebras eran mudas.

Jelik Ch’umil y Kowilaj Che’
hacían el amor sobre la hierba
y se cubrían con el cielo.

Hasta que hablaron
las serpientes.

Prohibieron los frutos
y se repartieron entre sí
el Paraíso.



HA(Momostenango, Totonicapán, Guatemala, 1952). Habla, 
lee, y escribe en maya-k’iche’ y español. Ha publicado veinte 
libros de poesía y dos libros de cuentos. Ha sido traducido, 
entre otros, al inglés, francés, alemán, italiano, árabe, 
hebreo, escocés, Portugués.
En España, se ha publicado Donde los Árboles (Madrid, 
Amangord, 2010).