miércoles, 13 de enero de 2016

THOMAS CAREW





A MI AMADA INCONSTANTE


Cuando tú, pobre excomulgada
de todos los gozos del amor, veas
la recompensa, el destino glorioso,
que mi sólida fe me logrará,
entonces, maldice tu inconstancia.

Una mano más bella que la tuya, curará
el corazón que falsos juramentos lastimaron;
y a mi alma, otra alma más pura
que la tuya, las manos del amor unirá;
y serán de igual gloria coronadas.

Entonces llorarás, rogarás, lamentarás
al Amor, como una vez lo hice a ti;
vanas serán tus lágrimas
como las mías entonces, pues serás
Maldecida por esa Apostasía.


                Versión de Enrique Caracciolo Trejo


                   De Los poetas metafísicos ingleses del

                      Siglo XVII, Assandri, 1961