miércoles, 6 de enero de 2016

RENÉ CHAR




El cadáver exquisito


El vapor alado seduce al pájaro encerrado bajo llave.
La ostra del Senegal se comerá el pan tricolor.
El ciempiés enamorado y frágil rivaliza en maldad con el cortejo
           lánguido.
El cloro en forma de pera hace hablar a los senescales atroces.
El siglo doce, bello como un corazón, lleva a casa de un
carbonero el caracol del cerebro que se quita cortésmente.
La chiquilla anémica hace ruborizar a los maniquíes encerados.
El amor muerto adornará al pueblo.
Las mujeres heridas atascan la guillotina de cabellos rubios.
El seno con colores de fuego sobrepasa de un grado, de un dedo,
            de un sorbo, a los senos melodiosos.
La huelga de las estrellas castiga a la casa sin azúcar.
La luz completamente negra desova noche y día el lustro que
           no sabe hacer el bien.



                                   Trad. Aldo Pellegrini