miércoles, 6 de enero de 2016

CINTIO VITIER




En plena vida
(estrambote)


Sin embargo, digo
que no me vas a encerrar e un soneto
para después reírte de mí como los pájaros salvajes
del que pía educado en una jaula.
En todo caso huiremos juntos.
Ya sé que eres
vagabunda y brutal cuando te place,
que te asomas cantando en la incoherencia del periódico,
y de repente eres
un hombre doblado hacia la tierra,
en cuyo rostro sudoroso brilla
algo indescifrable.

Cierto que hay tiempo de cerrar
y tiempo de abrir (la noche, el día
son el abanico para nuestra asfixia),
tiempo de alabar y tiempo de romperse
el alma. Ah, no olvido
que por la grieta entra la luz sin nombre,
que el transeúnte es una forma del poema,
y que la sangre está clamando
aún después que la noche hermosa
parece haber curado todas las heridas.
En fin, no me equivoco
sobre tus intenciones. Sé
que de todas partes saltas y me atacas,
en plena vida, ahora.


                      de Entrando en materia, 1967-68