jueves, 17 de diciembre de 2015

HEINRICH MANN




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Heinrich Mann era el reverso de su hermanito (¡qué alivio, ya no me podía aguantar!). Frente al comportamiento siempre respetable de Thomas, que vivía atormentado por sus inconfesables pecadillos, Heinrich prácticamente se jactaba de sentirse como en casa en cabarets y burdeles. Además, Heinrich era, por así decirlo, de izquierdas, lo que le llevó a ser ensalzado en la RDA, donde a Thomas, por el contrario, se le consideraba un peligroso representante de los valores burgueses más decadentes. (Huelga decir que a Heinrich el verdadero socialismo no le atraía demasiado y que, para su exilio, no tuvo ningún problema, como su hermano, en elegir los Estados Unidos). Por último, mientras Thomas era de escritura meticulosa, perfeccionista y sesuda, Heinrich se curraba sus obras en pocas semanas. Thomas siempre trató con bastante desdén las novelas de su hermano, y sólo al cabo de muchos años se corrigió y afirmó que El profesor Unrat se había avanzado a su tiempo y, sobre todo, había anticipado el desastre que se cernía sobre Alemania. En su interesantísimo epílogo, nos dice Luis Fernando Moreno Claros que "los nazis (...) fueron herederos directos de aquella sociedad guillermina cuya hipocresía desenmascaró Heinrich Mann", y que "aquel reino de cinismo y anarquía que instruyeron los nazis, mofándose del humanismo con pomposos rituales vacíos y criminales, parecía ya establecido de manera profética" en obras como Unrat.
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