martes, 27 de octubre de 2015

ANDREI VOZNESENSKY







Naturaleza Muerta


Ahora, con tus palmas sobre mis paletillas,
Abracémonos:
Deja que sólo exista el aliento de tus labios en mi rostro,
Sólo, a nuestras espaldas, el zambullir de oleadas.

Nuestras espaldas, que como dos conchas brillan a la luz de luna,
Atrás de nosotros están cerradas;
Aquí yacemos acurrucados, oyendo frente a frente,
Como un doble signo o como una fórmula gemela de la vida.

En el viento necio del mundo entero
Nuestros hombros de la intemperie nos escudan
La calma que ahora juntos alcanzamos,
Como una llama asida entre ambas manos.

¿Tiene cada célula un alma dentro de ella?
Si es así, abre de golpe todas tus pequeñas puertas,
Y todas tus almas aletearán como el jilguero
En las jaulas de mis poros.

Nada oculto está que no haya de ser conocido.
Ni aun por la tormenta de befas nos veremos
Separados de este abrazo, y abandonados
Como conchas mudas olvidadizas del mar.

Entre tanto, Oh carga de molestia y tensión,
Yaz sobre las conchas de nuestras espaldas 
en un gran montón: Lo que no hará más que 
prensarnos aún más, uno con otro.

Estamos dormidos.







EDMUNDO DESNOES





Entrevista con Edmundo Desnoes

                           por Denis Berenschot



A finales de los años 60 y en plena euforia de la Revolución cubana, la película de Tomás Gutiérrez Alea (Titón) Memorias del subdesarrollo (1968) lanzó a la fama mundial al escritor y guionista Edmundo Desnoes.  Su prosa fácil reflejaba el conflicto interior de toda una clase intelectual que luchaba por encontrar su lugar en una sociedad en profundo estado de transformación.  La popularidad de la película,,,/VerbosaDos





Contra Edmundo Desnoes

GUILLERMO CABRERA INFANTE Londres. 14 ENE 1982


La supuesta antología de literatura revolucionaría cubana confeccionada por Juan Edmundo Pérez Desnoe (usando su alias de Edmundo Desnoes) y publicada ilegalmente en Estados Unidos es un libro antifonal: sólo sirve para el coro de Castro. Tan intenso es su intento que ha contaminado la crónica de Mariano Aguirre, de EL PAÍS de 13 de diciembre, propia para ingresar en el coro. Dije publicación ilegal porque Edmundo Desnoes, viniendo de un país sin
leyes, ha pirateado textos de Severo Sarduy, Calvert Casey, Reinaldo Arenas, Antonio Benítei Rojo y Heberto Padilla, todos escritores en el exilio. También ha robado textos míos y ya le he iniciádo su correspondiente acción legal en EE UU por haber infringido allá mi copyright. Pero el libro no es execrable por su piratería descarada, sino por el embozado propósito, aún más nocivo, de tratar,,,/opinion/

TOMÁS GUTIERREZ ALEA(TITÓN)