viernes, 14 de agosto de 2015

FRANÇOIS MASPERO

STEPHEN SPENDER





EL DIOS DE LA GUERRA

¿Porqué no puede la buena
Benevolente, posible
Paloma finalmente descender?

¿Y ser el trigo compartido?
¿Y los soldados enviados a casa?
¿Y derribar las barreras?
¿Y perdonar a los enemigos?
¿Y dejar atrás las ofensas?
Porque el conquistador
Es victima de su propio poder
Y su voluntad está forjada
En el miedo de otros miedos:
Recordando el ayer
Cuando los que ahora vence
Destruyeron a su padre-heroe
Y arrullaron su cuna
Con angustiosas fábulas.

Hoy su sol de victoria
Esconde la ansiedad de la noche
Para que los niños de la matanza
Pongan a prueba los dientes de dragón sembrados
En el ocaso del sol
Para levantarse mañana
En un cielo y un mar ensangrentados
Y vengar a sus padres de nuevo.

Aquellos que se rinden
En el desamparado campo
Pueden soñar con razones piadosas
De perdón, pero ellos saben lo que hicieron
En el alto sol de su estación.

Porque el mundo es el mundo
Y no la gran matanza
Que no absuelve al asesino
Ni escribe historias
Con finales de amor.

Porque  bajo las olas
Y la fricción de las cadenas de la desesperación
La necesidad de amor no cesa
























E.L. DOCTOROW




Libros gratis de E. L. Doctorow:







ENTREVISTADOR

Una vez me dijiste que lo más difícil para un escritor para escribir era una nota simple del hogar a alguien que viene a recoger la ropa, o instrucciones para un cocinero.


EL Doctorow


Lo que estaba pensando era una nota que tenía que escribir a la maestra cuando uno de mis hijos se perdió un día de escuela. Era mi hija, Caroline, que estaba entonces en el segundo o tercer grado. Yo estaba teniendo mi desayuno una mañana cuando apareció con su lonchera, su chubasquero, y todo, y ella dijo: "Necesito una nota de ausencia por el profesor y el bus viene en unos pocos minutos." Ella me dio una libreta y un lápiz; tal como un niño que estaba muy pensativo. Así que escribí la fecha y empecé, Estimada señora Fulano de tal, mi hija Caroline. . . y luego pensé: No, eso no está bien, es obvio que es mi hija Caroline. Rompí esa hoja apagado, y empecé de nuevo. Ayer, mi hijo. . . No, eso no estaba bien tampoco. Demasiado como una deposición. Esto continuó…/e-l-doctorow

HEINRICH BÖLL




Opiniones de un payaso

                             Heinrich Böll

1

Oscurecía ya cuando llegué a Bonn, y me forcé esta
vez a no poner en marcha el piloto automático que
en cinco años de viajar se ha formado en mi interior:
bajar las escaleras del andén, subir las escaleras del
andén, dejar maleta, sacar billete del bolsillo del
abrigo, recoger maleta, entregar billete, al puesto
de periódicos, comprar periódicos de la tarde, salir
a la calle, llamar un taxi.
Durante cinco años partí yo casi todos los días de
algún punto y llegué a cualquier otro punto, por la
mañana subía y bajaba las escaleras de la estación,
por la tarde…/opiniones-de-un-payaso.pdf

T.A.G. HUNGERFORD

GIORGIO CAPRONI





NOTA DEJADA ANTES DE NO IRSE

Si no volviera,
sabed que nunca
partí.

Mi viaje ha sido
quedarme donde estoy,
adonde nunca fui.



ALFONSO GATTO





Viento en la Giudecca

Vientos, vientos que saquean las naves
y descienden al frío
y están muertos.

¿Quién podría explicarlos cuando afluyen
fogosos los adioses
en donde vibra intenso, intenso el mar
y del mástil flamea la mañana?

Toda una mujer, toda vigor, toda amor,
y es rosa la manzana, rubio el pan
de la Pascua de abril…
Y eras tibieza
y eras el sol, su brillo, de ladrillo en ladrillo,
y más allá del muro: el campo, el cielo.



                        Trad. Ricardo H. Herrera