miércoles, 14 de octubre de 2015

PEDRO DE JESÚS LÓPEZ




Me muero por cometer el acto de tocar…

Me muero por cometer el acto
de tocar.
Lo que desconozco y apenas adivino.
Algo ínfimo y simple
con que desvanecer este angustioso
dédalo en mi mano:
la silueta de los perfumes, la cáscara
de los sonidos,
la materialidad de mis visiones.
Me muero por cometer el acto
de tocar:
Esto es una imploración, un rezo
–pero no sé
a quién.