sábado, 8 de agosto de 2015

PEDRO ORGAMBIDE





Mujer con violoncelo


                        Pedro Orgambide


Ella toca el violoncello en la calle de tierra y la gente del pueblo apenas la mira, porque desde hace años eso sucede cada atardecer y a nadie se le ocurre interrumpir el concierto de la mujer del alemán y decir que se trata de la costumbre de una loca. No; salvo que algún turista pregunte por qué hay una mujer tocando el violoncello en la calle de tierra. Entonces, si uno tiene ganas, le cuenta la historia. Y si no, mira hacia las montañas cubiertas de nieve y guarda el secreto, que es lo más prudente, lo que se debe hacer en familia. Porque en verdad los forasteros entienden poco de estas cosas, de la gente que enloquece cuando sopla el viento del sur y uno se queda durante horas con su pensamiento. Son cosas que ocurren: uno está cardando lana o manejando la sierra del aserradero o…/cello 


                  De Cuentos con tangos y corridos