martes, 18 de agosto de 2015

GEORGES SIMENON











El hombre en la calle

              georges simenon


Los cuatro hombres iban apretujados en el taxi. En
París helaba. A las siete y media de la mañana la ciudad
estaba lívida, el viento hacía correr a ras de suelo
un polvillo de hielo.
El más delgado de los cuatro, en un asiento abatible,
tenía un cigarrillo pegado al labio inferior e iba
esposado. El más voluminoso, de mandíbula fuerte,
envuelto en un recio abrigo y con un sombrero hongo
en la cabeza, fumaba en pipa viendo desfilar ante
sus ojos la verja del Bois de Boulogne.
—¿Le hago el número de la pataleta?—propuso
amablemente el hombre de las esposas—.
¿Con contorsiones, espumarajos, insultos y todo eso?
Maigret gruñó, quitándole el cigarrillo de los labios

y abriendo la portezuela, porque.../OPUSCULO_Simenon.pdf