jueves, 16 de abril de 2015

ALBERTO BOCO




Palomas en el cable de la luz


Caminamos junto al paredón del gran cementerio del oeste
sin martingalas con el viejo trance.
Hay palomas en el cable de la luz.

Peripatéticos de hoy
nada parece falso ni verdadero al sonido de los celulares
el contacto con la palabra todavía produce algunas imágenes
y han evolucionado mucho los medios de transporte.

Los niños geniales gozaron su olimpo y su fidias,
los altos de lycavitto y el parnaso ahí nomás
ideas de altura al alcance de la mano.  Los césares en Roma
obtuvieron sus mil años de humedad cristiana en los huesos…

Las palomas volaron.
Hay cicatrices de caca todavía en las veredas.
Señales en el gran cementerio del oeste.



                          (de Palomas en el cable de la luz
                           escrito durante 2003 -2004)