lunes, 5 de enero de 2015

JULIO HERRANZ





Indolencia y piscina


La última vez que estuvieron allí
fue en el 90, para una gala especial
de Ibiza 92. Una ocasión excepcional:
Montserrat Caballé y Fredy Mercury
presentaban una canción para la Olimpiada, Barcelona,
que les caló bien dentro en su desgarro exultante de contrastes.

Ahora, entrado el siglo XXI, volvían,
recelosos, empujados por los entusiastas hijos de unos amigos.
Tenéis que verlos, St Germain os gustará seguro;
su música es de lo mejorcito que se hace hoy.
Y fue Alice, claro, quien convenció a Peter.
Pero ambos se alegraron,
pues las máquinas se plegaron al servicio del talento.

Luego, en una terraza de noctívagos,
contaron a los jóvenes lo que había sido aquel lugar
en los veranos de los altos 70, cuando se llamaba Club San Rafael:
de piscina con bar de una urbanización,
pasó a ser punto de encuentro favorito
de los hippies. Sonidos psicodélicos,
drogas fraternales y un buen rollo suave
que terminaba en baño colectivo.

Alice y Peter, sin embargo, no dijeron
a los mozos renovados, poco atentos ya
a otra batallita de la pareja ajada,
cuál era el ritual final de esas noches
de luna y miel: salvo excepción por
sueño o abulia, ellos dos siempre iban a follar
bajo una higuera discreta y frondosa
desde la que se veía la iglesia del pueblo.



de Alice Carroll y Peter Pan venden piso en Ibiza