lunes, 10 de noviembre de 2014

ANTONIO ÁLVAREZ GIL





Primera lluvia de mayo


El primer aguacero de mayo llegó de sorpresa la tarde del tercer domingo del mes, justo cuando el cielo parecía mostrar a los habaneros su cara más amable. Fue un vendaval largo y rabioso que rompió la calma de la ciudad y produjo numerosas molestias a vecinos y transeúntes en buena parte de La Habana. A Pietro y María Cristina los sorprendió cuando paseaban juntos por las márgenes del río en el parque Almendares. Entre las muchas cosas que el agua se llevó aquella tarde, la más irreversible LEER MÁS