viernes, 13 de junio de 2014

VICENTE ROJO

FLORIANO MARTINS




DELANTE DEL FUEGO


Mi padre envejecido delante del fuego,
árbol no más resguardado en temblores.
Oh dulce tiniebla, ¿tu edad se extingue
para siempre? ¿Qué oscuro cántico
separa al hombre del júbilo de su muerte?
Tierra y hombre delante del fuego, niebla
la voz de las cenizas. La lengua no puede
contener su imagen derramada en cal.
Mi padre, con su pesado cuerpo ajeno
al tiempo, parece haber desnudado
el infierno, aprendido las palabras con que
se hace el abismo descarnar. Rodeado
por ávida quietud, el fuego, eterno súbdito
de impiedades, rige la mirada del muerto.


                                       Trad. Benjamín Valdivia 


Floriano Martins (Fortaleza, 1957). Poeta, ensayista, traductor 
editor. Se especializa en el estudio de la literatura hispa
noamericana, en particular, de la poesía. Fue editor del perió
dico Resto do Mundo (1988/89) y de la revista Xilo (1999).

RON RIDDELL





La voz de Dostoyevsky


Dostoyevsky me devuelve la vida.
Se aparece por todas partes
agitando la bandera, incitándome.

¿De qué manera? No lo sé.
Algunas veces, escucho su voz
pero cuando lo busco, me evade.

Intenta coger su pluma
en medio de las estepas congeladas, sus sabanas de invierno,
las calles bordeadas de árboles de San Petersburgo.
Después se queda en silencio, absorto, todo oídos:
como si por fuera de de sus profundidades
me escuchara también, incitándolo.

Empero a veces miro por mi ventana
sólo hay olas , árboles,
la torre del reloj y algunos navíos.
No veo señal alguna de él pero encuentro su voz
en el sonido callejero:
en la voz de los trabajadores, el silbido de la fabrica
y de los navíos retumbando desde las profundidades.