viernes, 6 de junio de 2014

ALEISTER CROWLEY











HIMNO  A  LUCIFER


Pensad, sin bien ni mal, ¿qué sentido tiene actuar?
Sin su clímax, la muerte, ¿qué sabor tiene
La vida? Una máquina impecable, exacta, que
Va y viene por un sendero estúpido y sin sentido
Para colmar brutos apetitos, su … única satisfacción.
¡De qué modo tan pesado ha sido capaz de comprenderse a
Sí Misma!
Y aun más, este noble elemento nuestro,
De fuego en la naturaleza, de amor en el espíritu, la vida
Que no se entiende a sí misma no tiene primavera, ni eje, ni fin.
Su cuerpo, un radiante rubí de sangre,
Con noble pasión, Lucifer, de alma solar,
Recorrió colosal al amanecer, rápido, oblicuo,
El imbécil perímetro del Edén.
Él bendijo lo que no existía con cada maldición
Y salpicó de dolor la torpe alma del buen juicio,
Exhaló vida en el universo estéril,
Con Amor y Conocimiento echó a la inocencia.
La Clave al Goce es la desobediencia.




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Himno a Pan


          “Me excité con el amor y subí volando felizmente
                                                                Io Io Pan Pan
           Oh, Pan, Pan deambulador sobre la mar, aparece
           sobre las alturas de la Cyllene cubierta de nieve,
           tú que conduces el baile para los Dioses.”  
   
                                                                           Ajax, Sófocles


Excítate con la voluptuosidad de la luz,
¡Oh hombre! ¡Mi hombre!
Ven corriendo de la noche.
¡De Pan! ¡Io Pan!
¡Io Pan! ¡Io Pan! Ven sobre el mar
¡De Sícilia y de Arcadia!
Deambulando como Baco, con faunos y pardos
Y para tus guardias, ninfas y sátiros
Sobre un asno blanco como la leche, sobre el mar.
A mí, a mí,
Ven con Apolo con traje de novia
(Pastora y Pitonisa)
Ven con Artemisa, vestida de seda,
Y lava tus muslos blancos, precioso Dios,
En la luna de los bosques, sobre la montaña de mármol,
Sumerge el púrpura de la apasionada oración,
El Templo carmesí, la trampa escarlata,
El alma que se maravilla en ojos de azul
De mirar tu lujuria de que ellos emanan.
Las ramas enroscadas, el tronco marcado
Del árbol viviente que es espíritu y alma
Y cuerpo y cerebro -ven por el mar.
(¡Io Pan! ¡Io Pan!)
¡Hombre! ¡Mi hombre!
Ven con trompetas con sonido agudo
¡Por la colina!
Ven con tambores que suenen bajos
¡de la primavera!
Ven con flauta y gaita.
¿No soy maduro?
Yo, que se espera, se mueve y pelea,
Con aire sin lugar para parar
Mi cuerpo, cansado del vacío que abraza
Fuerte como un león y afilado como una serpiente
¡Ven, ven!
Estoy entorpecido
Con la lujuria solitario de lo diabólico.
Empuja tu espada a través de las ataduras,
Todo-devorador, todo-concebidor.
Dame la señal del Ojo Abierto
Y la muestra erecta de caderas espinosas,
Y la palabra de locura y misterio.
¡O Pan! ¡Io Pan!
¡Io Pan! ¡Io Pan Pan! ¡Pan Pan Pan!
Yo soy un hombre:
Haz tu voluntad, como un gran dios puede.
¡O Pan! ¡Io Pan!
¡Io Pan! ¡Io Pan Pan! Yo estoy despierto
En las garras de la serpiente.
El águila desgarra con pico y garras;
Los Dioses se retiran
¡La gran bestia viene, Io Pan! Yo he nacido
para la muerte sobre el cuerno
Del unicornio.
¡Yo soy Pan! ¡Io Pan! ¡Io Pan Pan! ¡Pan!
¡Soy tu compañero! ¡Soy tu hombre!
Cabra del rebaño, yo soy oro, yo soy dios,
Carne para tu hueso, y flor para tu vara.
Con pezuñas de acero, cabalgo por las rocas
Del Solsticio duro a Equinocio
Y balbuceo; y violo y desgarro y corro
Eterno, mundo sin fin,
Mannikin, doncella, maenad, hombre
En la fuerza de Pan.
¡Io Pan! ¡Io Pan Pan! ¡pan! ¡Io Pan!


                             Aleister Crowley, Magia (k) en teoría y práctica
                             Luis Cárcamo, 1986