jueves, 5 de junio de 2014

PEDRO MAIRAL





FUENTE CON UVAS Y PERAS


La fruta sobre el llano de la mesa.
En la fuente, unas peras, unas uvas.
Las peras amarillas de siestas bajo el cielo,
las uvas casi negras, casi rojas, violeta.
Racimos desbordantes,
colgando en la molicie de los dones.
¿Qué noches de oscuridad espesa,
qué lluvias hay detrás de sus colores?
Al fondo de su aroma,
¿qué dulce peligro se pasea?
Peras del sur con uvas del oeste
reunidas sobre una mesa humana.
Habrá que detener aquí esa vida.
La tierra se hizo fruta
y esa fruta más tarde será sangre.
Pero yacen ahora en el silencio
de su propio milagro.
Irradian el violeta, el amarillo,
desnudas, relumbrando en la vehemencia,
guardando la dulzura voluptuosa.
Qué evidente que se hace en los racimos
su condición de ofrenda:
de vástagos resecos
emanan las uvas populosas,
de la dura madera de unos árboles
las peras surgen blandas y amarillas.
Regalos deslumbrantes, copiosos alimentos,
en la ciudad, qué lejos que se encuentran.
Habrá que detener la vida en versos
y remontar los círculos frutales,
llegarse hasta sus lluvias,
hasta su sangre de cielos y de campos,
morder para aceptar
la pulpa de los dones,
gustar el amarillo de las peras,
hacer sangre el severo
violeta de las uvas.
Habrá que dar las gracias, detenerse,
mirar sobre la mesa los frutos y la gloria.


                    De Tigre como los pájaros (Botella al mar, 1996)


PM(Buenos Aires en 1970). Su novela "Una noche con Sabrina Love" 
recibió el Premio Clarín de Novela en 1998 y fue llevada al cine en
2000. Publicó además las novelas "El año del desierto" y "Salvatierra"; 
un volumen de cuentos, "Hoy temprano"; y dos libros de poesía, "Tigre 
como los pájaros" y "Consumidor final". 



GARY SNYDER











Lo que debes saber para ser un poeta


todo lo que puedas sobre animales y personas.
los nombres de árboles y flores y yuyos.
los nombres de las estrellas y el movimiento de los planetas
                                       y la luna.

tus propios seis sentidos,
con una mente elegante y alerta.

al menos un tipo de magia tradicional:
adivinación, astrología, el libro de las mutaciones, el tarot;

los sueños.
los demonios ilusorios y los brillantes dioses ilusorios;

besar el culo del diablo y comer mierda;
cojerte su pija puntiaguda y caliente,
cojerte a la bruja,
y a todos los ángeles celestiales
                              y doncellas perfumadas y doradas-

y entonces amar lo humano: esposas         maridos       y amigos.

juegos de chicos, historietas, chicles-globo,
lo extraño de la televisión y la publicidad.

trabajar, secas y largas horas de trabajo gris, tragado y aceptado
y al final soportado y amado.             agotamiento,
                           hambre, descanso.

la libertad salvaje de la danza, éxtasis
la iluminación silenciosa y solitaria, énstasis

peligro real.   apuestas.   y el borde de la muerte.


                                                       Versión Griselda García





Gary Snyder, julio de 2002. Foto por John Suiter.










JIM HARRISON





Barking

The moon comes up.
The moon goes down.
This is to inform you
that I did´nt die young.
Age swept past me
but I caught up.
Spring has begun here and each day
brings new birds up from Mexico.
Yesterday I got a call from the outside
world but I said no in thunder.
I was a dog on a short chain
and now there is no chain.



Ladrido

La luna sale.
La luna se pone.
Digo esto para informarles
que no morí joven.
Los años pasaron de largo
pero me puse al día.
Ya ha empezado la primavera y cada minuto
trae pájaros desde México.
Ayer recibí una llamada del mundo exterior
pero dije que no en trueno.
Fui un perro con una cadena corta,
ahora no hay cadena.


                                     Trad. Eduardo Valverde







JOHN BARTH

MANUEL CHAVEZ NOGALES








Juan Ramón y el otro

Cuento de Manuel Chaves Nogales, inédito desde 1928.


Paré en seco y me quedé escuchando. La calle estaba silenciosa y desierta. Me pareció haber oído unos pasos que me seguían muy de cerca. Pero debió ser una alucinación. Eché a andar de nuevo, pegado a las fachadas de las casas, negras y altas como las cortaduras de un abismo, por cuyo fondo iba yo divagando. Sólo había luz en una ventanita alta como el firmamento, detrás de cuyos cristales una figura de hombre aparecía inmóvil. ¿Qué haría aquel tipo allí a aquellas horas?


Seguí caminando a la deriva y volví pronto a sumirme en mis imaginaciones. Había estado trabajando penosamente durante todo el día…











WILLIAM GADDIS










Mientras agonizo


Alguna vez se pensó que él y Thomas Pynchon eran la misma persona, a punto tal que decidió romper su férreo silencio para aclarar el malentendido. También se lo comparó con el elusivo Salinger, y aceptó fotografiarse, aunque no demasiado. Cuando lo entrevistaron para el Paris Review, aprovechó su momento para desmentir que se trataba de un escritor difícil, experimental...







KJELL ASKILDSEN





La señora M. (cuento breve)


Una de las pocas personas que saben que aún existo es la señora M., de la tienda de la esquina. Dos veces por semana me trae lo que necesito para vivir, pero no es que se mate por el peso. La veo muy de tarde en tarde, porque tiene una llave del piso y deja la compra en la entrada, es mejor así, de ese modo nos protegemos mutuamente, y mantenemos una relación pacífica, casi diría amistosa.

Pero una vez que la oí abrir la puerta con su llave, me vi obligado a llamarla. Me había caído y me había dado un golpe en la rodilla, y era incapaz de llegar hasta el diván. Por suerte, era uno de los días en que le tocaba subirme la compra, así que sólo tuve que esperar cuatro horas. La llamé cuando llegó. Quiso ir a buscar un médico inmediatamente, su intención era buena, sólo es la familia más allegada la que llama al médico de mala fe, cuando quiere librarse de la gente mayor. Le expliqué lo necesario sobre hospitales y residencias de ancianos sin retorno, y la buena  mujer me puso una venda. Luego hizo tres sándwiches que me dejó en una mesa junto a la cama, además de una botella de agua. Al final, llegó con una vieja jarra que encontró en la cocina. “Por si la necesita”, dijo.

Y se marchó. Por la noche me comí un sándwich, y mientras me lo estaba comiendo vino a verme. Su visita fue tan inesperada que he de admitir que me vencieron los sentimientos, y dije: “Qué buena persona es usted”. “Bueno, bueno”, dijo escuetamente, y se puso a cambiarme la venda. “Esto le irá bien”, dijo, y añadió: “Así que no quiere saber nada de las residencias de ancianos; por cierto, supongo que sabe que ahora no se llaman residencias de ancianos, sino residencias de la tercera edad”. Nos reímos los dos de buena gana, el ambiente era casi alegre. Es un placer encontrarse con personas que tienen sentido del humor.


La pierna me estuvo doliendo durante casi una semana, y ella vino a verme todos los días. El último día dije: “Ahora estoy bien, gracias a usted”. “Bueno, no se ponga solemne –me interrumpió–, todo ha ido perfectamente”. En eso tuve que darle la razón, pero insistí en que, sin ella, mi vida podría haber tomado una desgracia sin rumbo. “Bah, se las hubiera arreglado de una u otra manera –contestó–, es usted muy terco. Mi padrese parecía a usted, así que sé muy bien de lo que  hablo”. Me pareció que estaba sacando conclusiones sobre una base demasiado endeble, pues no me conocía, pero no quise que pareciera una reprimenda, de modo que me limité a decir: “Me temo que piensa demasiado bien de mí”. “Oh, no –contestó–, debería usted haberlo conocido, era un hombre muy difícil y muy testarudo”. Lo decía completamente en serio, admito que me impresionó, me entraron ganas de reírme de alegría, pero me mantuve serio y dije: “Comprendo. ¿También su padre llegó a muy mayor?” “Ah sí, muy mayor: Hablaba siempre mal de la vida, pero nunca he conocido a nadie que se esforzara tanto por conservarla”. A eso podía sonreír sin problemas, resultó liberador, incluso me reí un poco, y ella también. “Supongo que usted también es así”, dijo, y me preguntó impulsiva si le dejaba leerme la mano. Le tendí una, no recuerdo cuál de las dos, pero quiso la otra. La miró atenta durante unos instantes, luego sonrió y dijo: “Justo lo que me figuraba, debería usted haber muerto hace mucho tiempo”.

                                        en Cuentos reunidos (Lengua de trapo)







Es uno de los escritores más importantes de su país, y fue traducido 
a casi 18 lenguas. Sus libros más conocidos son “Un vasto y desierto 
paisaje” y “Ultimas notas de Thomas F. para la humanidad”, ambos 
publicados en castellano. Es famoso, además, por sus cuentos 
minimalistas.


kjell-askildsen-el-genio-que-vino-del.

MANUEL ÁLVAREZ TORNEIRO





ROL DE OSCUROS

Recordad a esos otros, incesantes,
construyendo el paisaje,
o liberados en un discreto ritmo
por las piedras de la vida ensombrecida,
por largos arrabales o en los trenes
de los viajes más tristes.

Recordad a los que nunca se acercan con un sargazo
de evidente derrota: libélulas de luto
en la manos, copias del horror,
ni se juntan allí en un sol caído,
ni incordian, ni inventan desgracias
en la bajamar de la vida. Y son, siguen de pie
en alguna parte
como vivos y enteros.

Pensad en los inscritos en la causa de los que pierden
y llevan un narciso a la altura de la caída.
En los de la arenga en lo alto del risco.
Los que niegan Infierno y Paraíso.
Areneros que silban
viendo llegar las tormentas.

Y en aquellos que escriben sobornados
por una luz azul acetileno,
por una quemadura vigilante.
Pensad en los anónimos de un trópico perdido,
en los que reniegan frente a los grandes pórticos
y venden por las ferias cosas que dan sosiego:
novísimo cannabis en tarros que antes fueron olivas y mantequilla.

Pensad en los que llegan en nombre de la utopía,
en los del plato catártico al final del relato,
en los de tanto milenio de candil y cantiga.
en las glorias más inútiles.

Y en aquellos enviados a la hoguera
en nombre del decoro
y de la normal circulación de los días.


                                            de Habitante único


MAT(La Coruña, 1932)Ha publicado: Memoria dun silencio, (1982);
Fértil corpo do soño, (1985); Restauración dos días, (1986); As voces consagradas, (1992); As doazóns do incendio, (1993); Rigorosamente 
humano, (1994); En castellano publicó: Desnudo en barro (1983)
Cenizas en el Salmó (1985).

ADONIS





ROSTRO DE MUJER

Vivo en el rostro de una mujer
que habita en una ola
a la que la marea empuja hacia una playa
cuyo puerto se pierde en sus conchas.
Vivo en el rostro de una mujer
que me hace morir, que quiere ser
faro apagado
en mi sangre que navega
a los confines del delirio.



EL CAMINO

El camino es una mujer
que posa la mano del viajero en la del amante
y llena la palma del amante
con nostalgia y conchas.
Una mujer,
un sueño que una mujer convierte
en barco angosto cual ala,
que se viste con la rosa de los vientos
y olvida su puerto.



ESPEJO DEL TIEMPO

Te invito,
mis días están sin centinela
y esta distancia vacía
es un banquete para el sueño,
una fiesta de la nostalgia por sus fructíferos árboles.
Te invito a que vengas,
el mástil de las tristezas es alto.
Quizá si reposaras, si te inclinaras
cual rama en sus vientos ocultos,
el aguamanil sería elegía o flor
y el té fuente.
Te invito a que escuches este eco
que nos llega con la hierba ebria.
... El tiempo se aleja,
la nostalgia se viste nuestra ropa
y se convierte en incienso que se pliega
a nuestras pestañas
y sale de una antigua cúpula
que emana de su esencia.

                               De EL TEATRO Y LOS ESPEJOS (1988)

          Trad. del árabe María Luisa Prieto  

RICHARD FORD











Rock Springs (cuento)


                             Richard Ford


Edna y yo salimos de Kalispell camino de Tampa-St. Pete, donde todavía me quedaban algunos amigos de los buenos tiempos, gente que jamás me entregaría a la policía. Me las había arreglado para tener algunos roces con la ley en Kalispell, todo por culpa de unos cheques sin fondos, que en Montana son delito penado con la cárcel. Yo sabía que a Edna le rondaba la cabeza la idea de dejarme, porque no era la primera vez en mi vida que tenía líos con la justicia. Edna también había tenido sus problemas, la pérdida de sus hijos y evitar día tras día que Danny, su ex marido, se colara...


EDUARDO BERTI




Breve historia del spleen

                                                      Eduardo  Berti



Para agotar el significado de algunas palabras muy arraigadas en la cultura, no basta con remitirse a los diccionarios. En el caso del spleen, la presencia de este término en casi cuatro siglos de literatura francesa no deja lugar a dudas: algo hay entre los franceses, la melancolía y el aburrimiento.