jueves, 29 de mayo de 2014

HANS ERICH NOSSACK

MICHEL MARC BOUCHARD

GÜNTER EICH





¡CUÁN DIFÍCIL ES CAPTAR LA BELLEZA!
Cuando te rozan de alas las huellas,
¿quién es que lo ha podido compreender?:
se le acerca quien de ella se aleja.

¡Cuán difícil es captar la belleza!
Conoces la lengua que ella usa.
En bolas de espinas crecen castañas
y en alguna poesía maduran.
  


                                de Poesías completas, Edición bilingüe. 
                                     La Poesía, señor hidalgo, 2005.

Trad. Aina Torrent-Lenzen 


Günter Eich - G. Eich.  Fotos.  4 Tle 1950



POR MÁS GRIS QUE SEA LA LLUVIA


Por más gris que sea la lluvia
el bosque siempre es color,
ah lo que voy descubriendo
me lo invento todo yo.
El poder de los poemas,
los besos de las entrañas,
el verano de los ríos,
la noche y las palabras.
La magia de tantos versos
que el hambre hizo olvidar
y los tiernos corazones:
¿quién los tuvo en su hogar?
Los sinceros compañeros
bajo tierra quedarán,
caen lluvias en otoño:
¿cuándo me poseerán?

                               Trad. Aina Torrent-Lenzen









ANTONIO PORPETTA







1

…Y pensar que estas rosas
no saben que son rosas
y entrarán en la muerte sin saberlo...


2

Me reconozco en todos mis poemas.
Pero son mis poemas los que han hecho
que sea como soy.


3

Mis fantasmas,
me hostigan, me amedrentan
quieren sembrar mis noches de pavor.
Pero yo les perdono casi todo.
Perdono sus gemidos implacables
a través de los muros,
sus alientos helados
batiéndome las sienes,
la lenta pesadilla de sus pasos
crujiendo en la escalera…
Lo que no les perdono
es la triste sonrisa compasiva
con que siempre me miran.

                                 
4

Estoy en el trapecio.
        Tengo miedo:
unos ángeles locos me han quitado la red.
Caigo desde la altura.  
Ya no soy.
Despierto. Te contemplo,
me refugio en tus brazos.
                  Vuelvo a ser.
Me despierto otra vez.


6

No soporto los gestos de mi gato
cuando me ve sentado ante el ordenador:
se estira, se acurruca, ronronea,
sonríe con piedad, y busca el sueño.
Es decir, suavemente,
con felina elegancia, me recuerda
lo inferior de mi humana condición.


8

Miro los altos álamos y veo
tu voz entre las hojas,
y tu mirada escucho
entre un rumor de pájaros y ensueños.
Es de oro la tarde.
    Y quiero seguir vivo.


10

“Los hombres nunca lloran”, mi madre le decía
a aquel niño tan triste que yo era.
Lo confieso: llegué a dudar bastante
de mi virilidad.

Con el paso del tiempo he comprobado
que mi estado normal es la melancolía,
que el universo entero se resume
en un  cuerpo gozoso de mujer…
y hasta qué punto nos equivocamos
mi pobre madre y yo.


11

Revivir es, a veces,
volver a recordar.
(O encerrarse de nuevo en el olvido)


12

Yo no pido la voz: yo sólo pido
que mi silencio sea
como un hondo silencio de campanas.


                                      De Silva de extravagancias



ERNESTO CARDENAL





Salmo 1


Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido
ni asiste a sus mítines
ni se sienta en la mesa con los gangsters
ni con los Generales en el Consejo de Guerra
Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano
ni delata a su compañero de colegio
Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales
ni escucha sus radios
ni cree en sus slogans
Será como un árbol plantado junto a una fuente.



                     De Antología poética, La Habana, Cuba, 2005