jueves, 22 de mayo de 2014

JOSÉ BARROETA





TODOS HAN MUERTO


Todos han muerto.
La última vez que visité el pueblo
Eglé me consolaba
y estaba segura, como yo,
de que habían muerto todos.

Me acostumbré a la idea de saberlos callados
bajo la tierra.
Al comienzo me pareció duro entender
que mi abuela no trae canastos de higo
y se aburre debajo del mármol.

En el invierno
me tocaba visitar con los demás muchachos
el bosque ruinoso,
sacar pequeños peces del río
y tomar, escuchando, un buen trago.

No recuerdo con exactitud
cuándo empezaron a morir.
Asistía a las ceremonias y me gustaba
colocar flores en la tierra recién removida.

Todos han muerto.
La última vez que visité el pueblo
Eglé me esperaba
dijo que tenía ojeras de abandonado
y le sonreía con la beatitud de quien asiste
a un pueblo donde la muerte va llevándose todo.

Hace ya tiempo que no voy al poblado.
No sé si Eglé siguió la tradición de morir
o aún espera.




Lugar Común


Hemos puesto los puntos sobre las íes.
La calle cae y al fondo, donde queda la miseria,
abundan letreros, cartas abandonadas
viejos burgueses enfermos de amor.
Hay un martillo, un golpe de ginebra en los lugares
Desleídos por el fastidio y la intimidad de las tormentas.
Hay un mesón donde bebemos y escribimos versos inútiles
a un amigo que pone puntos sobre las íes en invierno
y llega a veces hasta aquí
alto y enfermo como los poemas que pensamos
por si viene Dios.



HOSTIL

Escribo por roto.
El poema sirve de guarida
a mis escombros de espejo perverso
de transparencia de sueños dibujados
con debilidad
por el alfabeto hostil.
El poema ha sido rama
trampa del viaje.
Cuando quiero hablar conmigo de verdad
me emborracho
anoto en frentes de penumbra
fracasos y ganancias.
Olvido.
Escribo con letras grandes mi nombre,
lo piso.
Hago un mapa de silencio
enfermo.




Jose Maria Barroeta(1942-2006) Venezuela. Poeta. Abogado,
Doctor En Literatura Iberoamericana (Universidad de Paris,1981). 
Profesor de la Escuela de Letras de la Universidad de los Andes.
Entre sus libros Obra poética 1971-1996 (Ediciones El Otro, El Mismo, 
2001) y Presencia lírica completa, que recoge los libros Todos han 
muerto (1971), Cartas a la extraña (1972), Arte de anochecer (1975) 
y Culpas de juglar (1996).

ALFREDO SILVA ESTRADA








Tiempo de vislumbres


El tiempo en contracción relámpago de hacer
Hacia las fuentes tantas puertas libres

Despiertas doncella en la copa roja
Y en el cobijarte con los signos

¿Cuándo vuelves bajo el ropaje de la tarde
O en el preludio donde te detienes?













ASE(Caracas, Venezuela, 1933 – 2009). Poesía : De la casa arraigada 
(1953). Del traspaso (1962).  Literales (1963). Trans-verbales (1967). 
Los moradores (1975).  Variaciones sobre reticulares (1979). Dedicación
y ofrendas (1986).  De bichos exaltado (1989). Al través (2000).

LEONARD COHEN





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Leonard Cohen, en 1979, año en que sacó el disco Recent songs.


Finalmente llamé


Finalmente llamé a las personas de las que no quería saber nada
después de la tercera señal me dije
lo dejaré sonar otras cinco veces, entonces qué haré
El teléfono es un magnífico instrumento
pero yo jamás aprendí a utilizarlo demasiado bien
cinco llamadas más y colgaré
sé donde hay que poner el aparato, eso por lo menos lo sé.
El teléfono era negro rebordeado de plata
la cabina era más acogedora que el drugstore
había un montón de cremas y tijeras y tubos
que necesitaba para mi cuerpo
estaba interesado en muchas gotas para la tos
me parece que el encargado odiaba
su teléfono y a la gente como yo
que pide cambio tan educadamente
decidí seguir por la misma calle
y entrar en el cuarto drugstore
y llamarles de nuevo.



PAUL HOOVER








Corazón


Las cosas simples como el pan
no puedes ni pensarlas.

La lección de la piel tocando la piel,
la lección de la tierra girando en la oscuridad,
la lección de las cosas como son.

La mente se desploma bajo el peso
de tanto pensamiento. Casi es trágico.

El camino no piensa en la distancia.
El camino sólo es el camino.

Las palabras no nos piensan,
palabras en la mesa entre otras carnes,
palabras como el paso del verano.

Con sus vestidos de organdí azul
los policías están eufóricos.

 Transparente e irreverente
la ancha cara del relámpago
se lanza hacia la superficie del agua.

 El siglo está lleno de historia
y de las peores intenciones.

 Las peores de las peores intenciones,
y todo lo que puedo beber últimamente
es esta puerca agua bendita.


unionlibre.rakumin.org/ul/paul-hoover-76/

LUIS ALBRTO CRESPO






Confesión


Nada tengo que ver con la ceniza
no soy de los suyos
ni de su justicia

Si uso su nombre
es para ocultar que viví

Me gusta sí recorrer su camino
que sabe adonde vamos
pero no el color de su viaje
no su polvo
que es de corazón afuera

Y amo su jardín

— su flor suelta imaginaria —
porque queda lejos.



Revelaciones


La culebra no avanza entre las hojas
sino entre las palabras

No es áspera nuestra mano
sobre lo que nos contempla
sino la herida de su nombre

No ha sido la puerta la que nos encierra
sino su hendija

La rapiña no es pájaro de sequía
es ocre

No somos nosotros los que alcanzamos
         la edad de oro en el crepúsculo
es el alma después de la lluvia

y es estrecha la extensión que nos distancia
pero no en el destino.


LAC(Venezuela, 1941), poeta, crítico y traductorCosas (1968), 
Si el verano es dilatado (1968), Novenario (1970), Rayas de lagartijas
(1974), Costumbres de sequía (1976), Resolana (1980), Entreabierto 
(1984), Señores de la distancia (1988), Mediodía o nunca (1989), 
Sentimentales (1990), Más afuera (1994), La mirada donde vivimos 
(1995), Duro (1995), Solamente (1997), Lado (1999), Ninguno como 
la espina (2000), ETC.

TAREK WILLIAM SAAB





El cielo de esmalte


1

Reclinaron las armas para orar

por un momento
dormimos
en una tierra áspera

Un mapa destruido
en los inviernos
impidió ejercer la piedad

El final fue abolir todo destierro

ser una lluvia

o una carpa
estrellada
en la medianoche


2

En la cima
el martirio es un cielo
rodeado de alambradas y púas
cerca pasa un río
invisible

bajo el lodo aparecen
casas pintadas
que los pájaros hacen

volar


3

Postergarnos en un caballito de mar

la inclemencia cabalga su desdicha

como una música de árboles rotos
meciéndose dentro de las aguas

fuimos todos un litoral

pozo
de piedras
que nos conmueve y

traiciona


4

Asomado a la ventana

entreví en el fango los cuerpos maltrechos

los restos del ganado
el arcoiris
el portal
algún juguete flotando sin dueño


Las casas suspendidas en el aire
los destellos y
el surco de un río que en silencio
nos reintegra.
invictos al sueño.


5

«No elegimos el precipicio
esta sabana blanca de rocas colgantes

amanecimos en una estación doliente
con el peso de la montaña en mis ojos

yo corría por el puerto
y vi a mis padres pasar en un cajón negro

aun sin entender

lancé pañuelos a su paso...»


6

Otra inteligencia otro perdón
concluye en la resistencia

el fuego libera la debacle
e inventa al rocío

Morir en la fe es nuestra ley.

mi
reparo


absolutorio.


Tarek William Saab(El Tigre, 1965), poeta, abogado y defensor
de los derechos humanos. Los ríos de la ira (1987), El hacha de
los santos (1992), Príncipe de lluvia y duelo (1992), Al Fatah
(1994) y Angel caído angel (1994-99).

GUSTAVO PEREIRA





APOLLINAIRE HERIDO


Apollinaire
ya
tenía
la cabeza rota.



NADIE SE ENFADE

Una libra de queso un metro de leche
Sobre el mostrador las migas del pan se levantan rezongando
y el dependiente tiene unos ojos largos
Etiquetas bebidas baratas las frutas aumentaron la leche también
El panadero pone menos harina en el pan
Qué pasa todo eso es un robo qué pasa nadie se enfada
Salgo del café silbando como los otros.



Gustavo Pereira(Punta de Piedras, Isla de Margarita, Venezuela
1940). Es poeta y ensayista. Se doctoró en estudios literarios en la 
universidad de París. Premio Nacional de Literatura (2000).

JUAN LISCANO





SOLSTICIOS HIEMAL


V

Mientras avanza lo que nos vuelve nada
o lo que parece el umbral de lo inaprensible
se expande, suficiente, la soledad.

Cuando su núcleo germinal
está detrás de la frente,
en un punto fúlgido, invisible.
Se enciende la otra mirada,
entre emoción y pensamiento,
el amor cobra valor absoluto, íngrimo,
se acepta el llamado de donde no se sabe
y reina la expectativa dócil,
ante la pronta llegada, el término, el confín.
Se es parte memoria y parte piel aún tibia,
no cabe nostalgia del desorden cumplido,
de la diversidad, de la multitud, de la confusión.
Se asume lo desconocido
en una expiración profunda y sin reserva.


VII

Llegado es el momento de derramar el vino
sin probarlo,
de arrojar al agua el óbolo ritual,
de apagar las hogueras festivas,
de despojarse, de no aferrarse,
abierto el espacio ingrávido.

Dios no ha muerto.
Sólo se perdió el rastro de su huella.



                                                           De Resurgencias, 1995