jueves, 15 de mayo de 2014

NEIL WELLIVER





El doble - Neil Welliver
                      TWICE





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GIRL WITH STRIPED WASH CLOTH






                       VICKI






               OLIVIA SENTADA






MARK STRAND


El poeta en los jardines del Museo Picasso de Málaga.


LA NOCHE, EL PORCHE


Mirar fijamente sin ver nada es aprender de memoria
Aquello a lo que se nos arrastrará a todos; protegerse
Del viento es sentir que lo inasible se halla en algún lugar
Cercano.
Los árboles pueden mecerse o estar quietos. El día o la
Noche pueden ser lo que quieran.
Lo que deseamos, más que una estación o el tiempo, es la
Comodidad
De ser desconocidos, al menos para nosotros mismos. Ésta
Es la dificultad
Del asunto, que es por lo que ahora mismo parece que
Estuviéramos esperando
Algo cuya aparición sería en realidad su desaparición …
El sonido, pongamos, de unas hojas que caen o sólo el de
Una hoja
O menos. No tiene límite lo que podemos aprender. El
Libro de ahí afuera
Nos dice eso y no se escribió pensando en nosotros.


                     de Tormentas de uno mismo, Edición y Traducción 
                     de Dámaso López GarcíaEditorial Visor, Madrid, 2009.

EMILIO ADOLFO WESTPHALEN





Viniste a posarte sobre una hoja de mi cuerpo


Viniste a posarte sobre una hoja de mi cuerpo
Gota dulce y pesada como el sol sobre nuestras vidas
Trajiste olor de madera y ternura de tallo inclinándose
Y alto velamen de mar recogiéndose en tu mirada
Trajiste paso leve de alba al irse
Y escandido incienso de arboledas tremoladas en tus manos
Bajaste de brisa en brisa como una ola asciende los días
Y al fin eras el quedado manantial rodando las flores
O las playas encaminándose a una querella sin motivo
Por decir si tu mano estuvo armoniosa en el tiempo
O si tu corazón era fruta de árbol o de ternura
O el estruendo callado del surtidor
O la voz baja de la dicha negándose y afirmándose
En cada diástole y sístole de permanencia y negación
Viniste a posarte como la noche llama a las creaturas
O como el brazo termina su círculo y abarca el horario completo
O como la tempestad retira los velos de su frente
Para mirar el mundo y no equivocar sus remos
Al levantar los muros y cerrar las cuevas
Has venido y no se me alcanza qué justeza equivocas
Para estarte sin levedad de huida y gravitación de planeta
Orlado de madreselvas en la astrología infantil
Para estarte como la rosa hundida en los mares
O el barco anclado en nuestra conciencia
Para estarte sin dar el alto a los minutos subiendo las jarcias
Y cayéndose siempre antes de tocar el timbre que llama a la muerte
Para estarte sitiada entre son de harpas y río de escaramuza
Entre serpiente de aura y romero de edades
Entre lengua de solsticio y labios de tardada morosidad acariciando
Has venido como la muerte ha de llegar a nuestros labios
Con la gozosa transparencia de los días sin fanal
De los conciertos de decir he llegado
Que se ve en la primavera al poner sus primeras manos sobre las cosas
Y anudar la cabellera de las ciudades
Y dar vía libre a las aguas y canto libre a las bocas
De la muchacha al levantarse y del campo al recogerse
Has venido pesada como el rocío sobre las flores del jarrón
Has venido para borrar tu venida
Estandarte de siglos clavado en nuestro pecho
Has venido nariz de mármol
Has venido ojos de diamante
Has venido labios de oro


Emilio Adolfo Westphalen(Lima, Perú, 1911-2001).  Sus poemarios:
"Las ínsulas extrañas", "Máximas y mínimas de sapiencia pedestre",
"Bajo las zarpas de la Quimera" y "Simulacro de sortilegios", y los 
ensayos: "Poetas en la Lima de los años treinta" y "Escritos varios 
sobre arte y poesía"