jueves, 8 de mayo de 2014

HAROLD ALVARADO TENORIO


Especial Para ElMolinoonline.com


Repugnancia y vejez


El asco que depara declinar
se distrae con metálico.
La altanería cobra las palabras,
los gestos, los genitales,
la lluvia con oro del orín,
los orgasmos y el cristal del semen.
Luego, odia e insulta.
Una caja de banco,
desdentada,
es la vejez,
donde parné extrae
-con asalto y engaño-
belleza y juventud.
Sucumbir,
entonces,
es el único entreacto
de estar vivos.








Borges

Mi  viejo siamés,
ha encanecido
mejor que su  amo.
Tiene el bozo
color de la canela,
poco platica
y sus ojos azules
no delatan
ni odio
ni envidia
ni asco.
Pero no acepta
que Luna,
la chica que ahora le corteja,
más bella que Selene,
comparta el sueño
con este pobre viejo
que se ha rendido
a  los ardides
de la bella.
Antes, dormía
inmensamente  solo,
ahora
prohíben mi sueño
con sus desagrados.
¡Nadie sabe
para quien trabaja!


haroldborges
HAT con su gato Borges. Foto Marisela Valero.




Harold Alvarado. (Foto Edinsson Figueroa/La Opinión)



LA POESÍA


¿Qué eres sino la visión de la noche?

Todo lo nocturno te pertenece.

Invitas a los espléndidos banquetes de los sueños
y a las no menos espléndidas vigilias de la realidad.

Viajas con el hombre y la mujer como si fueras
la llama de sus ojos, el bordón de su felicidad
o el humo espeso de los amaneceres.

Para ti, madre del dolor, sólo hay gloria y pesar,
el mediodía no está escrito en tus agendas.

Ninguna otra cosa eres, poesía,
que la más alta sima donde el loco,
los mortales,
los desheredados de la suerte y la fortuna,
encuentran cobijo.

Tú, la detestada, la leprosa, la purulenta,
eres la mejor de las hembras
la mejor madre.
la mejor esposa
la mejor hermana
y la más larga y gozosa de las noches.








Harold Alvarado Tenorio(Colombia 1945).  Poeta, Traductor y
Critico. Doctor en Letras por la Universidad Complutense deMa
drid, con una de las primeras tesis que se hicieron en España sobre 
la obra de Jorge Luis Borges. Profesor Titular de la Cátedra de 
Literaturas de América Latina y creador de la Carrera de Letras 
de la Universidad Nacional de Colombia, dirige y edita la revista 
de poesía, virtual e impresa, Arquitravewww.arquitrave.com 
en honor y memoria de Jaime Gil de Biedma.



ANTONIO CABALLERO





SIN REMEDIO


 I

  A los treinta y un años Rimbaud estaba muerto. 
Desde la madrugada de sus treinta y un años Escobar
contempló la revelación, parada en el alféizar como un 
pájaro: a los treinta y un años Rimbaud estaba muerto. 
Increíble. Fina seguía durmiendo junto a él, como si no 
se diera cuenta de la gravedad de la cosa.
Le tapó las naríces con dos dedos. Fina gimió, se revolvió 
en las sábanas; y después, con un ronquido,
empezó a respirar tranquilamente por la boca. 
Las mujeres no entienden...



Antonio Caballero(Bogotá, 1945), escritor y periodista.

ARMAND GATTI





eras uno de los doce,
Jean Cavaillès, para ti solo,
y durante no mucho tiempo,
el ejército de sombras ante su nombre.
La epistemología delante de los fusiles
brilla con todos sus alias de clandestiniddad,
la salve ha hecho el Desconocido nº 5,
pero
en el cementerio de Arrás, frente al siglo,
persiste en decirte,
en todos los lenguajes de la creación,
un rosal blanco.


                                   Trad. Francisco Javier Irazoki

JUAN JOSÉ SAER




Saga de Saer


Mi silencio está hecho
de un rumor
que linda con el grito
mientras contemplo
fuera del mundo conocido
la nieve lila cintilar.




HORACIO ARMANI


H.A. CON MARÍA ESTHER VÁSQUEZ




















EL SUEÑO DE LA POESÍA


Las grandes antologías están muertas, cementerios
de poetas, osamentas de poetas, fantasmas
de poemas amados emergen de sus páginas:
el tiempo ha consumido para siempre sus versos
que están muertos y han muerto su recuerdo
y el mar de sus palabras
y ruedan por las hojas infinitas sus cánticos
sin destino en el tiempo, tan solos y tan muertos.

Millares de poetas escribieron para nadie sus versos,
para el olvido, para la nada donde nada el tiempo y
están secas sus sílabas flotantes en el polvo del tiempo.

Poetas, las palabras
terminan con nosotros, las palabras que un día
creíamos eternas en el delirio que une la belleza y el sueño,
el dolor y la sed, la pasión del misterio.
Y nosotros yaceremos con ellas en el polvo de las antologías
cada vez más remotos, más solos y más muertos.

Pero la poesía -inasible victoria- debe continuar
aunque el sueño de la poesía haya acabado.


Horacio Armani(Trenel, La Pampa, 1925- Buenos Aires, 2013)