miércoles, 23 de abril de 2014

RICARDO DE CARVALHO DUARTE





EL BESO

todo el mundo necesita besos
el ascensorista la vendedora
el judoka el playboy
el zaguero el bombero el hidrante
el hidrante necesita también
cuidados mucha agua
analgésicos y dinero
todo el mundo necesita dinero
el maracanã el pabellón de san cristóbal
el cristo la piedra gavia el dos hermanos
quién no necesita dinero?
todo el mundo necesita besos






VIENTO

graficar música
es como querer
fotografiar el viento
la música existe en el tiempo
la grafía en el espacio
el viento en el viento





VIDA DE ARTISTA

siempre dejé la barba en remojo
porque ningún barbero me enseñó
a manejar el filo de la navaja
siempre tuve la pulga detrás de la oreja
porque ningún otorrino me dijo
cómo se habla al oído de las personas
soy un tipo desconfiado
un pésimo marido
nueve años de poesía
me rindieron apenas
un circo de pulgas
y la barba más limpia de Turquía

                                                 Traducciones Laura Dodyk



 


Chacal(Río de Janeiro, 1951). Ricardo de Carvalho Duarte ha publicado
catorce libros. Los primeros dos: “Muito prazer, Ricardo” (1971) y “Preço 
da Passagem” (1972) dan inicio a la poesía marginal en Brasil. Es creador y productor del Centro de Experimentación Poética. En 2008 fue galardonado 
con el premio APCA por su antología poética “Belvedere”. Su última obra, “Uma História a Margen” (2012), marca su debut como actor.


ARNALDO ANTUNES





VULVA

de la entrada a la entraña
de esta eterna
morada
de la muerte diaria
mojada
de mí
desde dentro
el tiempo
acaba

entre labio y labio
de mucosa rósea
que abro
y me abra
za la cabe
za el tronco
el miembro
acaba
el tiempo



EL AGUJERO DEL ESPEJO…

el agujero del espejo está cerrado
ahora tengo que quedarme aquí
con un ojo abierto, otro despierto
del lado de allá donde caí

por el lado de acá no hay acceso
aunque me llamen por el nombre
aunque admitan mi regreso
toda vez que voy la puerta sume

la ventana sume en la pared
la palabra de agua se disuelve
en la palabra sed, la boca cede
antes de hablar, y no se oye

ya intenté dormir la noche entera
cuatro, cinco, seis de madrugada
voy a quedarme allí en esa silla
una oreja alerta, otra ligada

el agujero del espejo está cerrado
ahora tengo que quedarme ahora
fui por el abandono abandonado
aquí adentro del lado de afuera



                                   Traducción Reynaldo Jiménez

GYÖRGY GÖMÖRI





Lorca, camino del alba


En el camino de Víznar a Alfacar
se levanta la Fuente de las Lágrimas
o Fuente Grande, como se llamaba en tiempos de los árabes…
No está muy lejos de Granada
pero cerca de las aguas del Leteo. Fue a este lugar
adonde el pelotón de fusilamiento, al alba, trajo a los prisioneros.
Federico, para su desgracia, sobrevivió a la primera descarga.
También aquí se oyó gritar en español Der springt noch auf
y unos cuantos cartuchos más se vaciaron sobre su cuerpo.
¿Una fosa común? No, pero sí compartida
con el maestro de la pata de palo y el torero
a quien nunca se vio en la iglesia y que más de una vez
ofendía a los curas de palabra.
Noches cegadoras, noches escurridas de sangre.
Cuando el sol de verano se elevó sobre Víznar
el cantor de romances había desaparecido de la tierra.


                                                                      trad. Jordi Doce


(a partir de la traducción inglesa de Clive Wilmer y el autor, George Gömöri)





Dándole lustre a Octubre


Como a tazón de plata  que hace anos se guardara,
con su brillo manchado y deslucido,
Revolución, así te limpio.
De tus hechos  ya no he de decir nada:
las banderas con huecos en el viento de octubre,
las palabras volando en libertad, el éxtasis salvaje,
el terror de los tanques atacando, su fuego de  canón,
tumbas de adolescentes en los parques...
No, lo que voy a decir lo  entenderá cualquiera,
quien no lo llegó a ver, o quien naciera luego:
nunca antes pude decir "húngaro"
con cabeza tan alta ni con tanta certeza,
ni tan consciente de mi entereza humana.
A orgullo de nación derecho nunca tuve antes.
De cierto sé que ante el estrado del futuro
con apenas decir "56" y "Hungría"
tendrán perdón  nuestros innúmeros pecados;
si de nosotros algo sobrevive, será esto y por siempre.


                                  Trad. Rodrigo Escobar Holguín





ERNESTO R. DEL VALLE





MI ESTRATEGIA

Perder una batalla no es perder la guerra,
por eso mi estrategia es emboscar
hasta tu aliento en las tantas encrucijadas
donde las huestes de tu esencia, se agazapan.
En el Arte de esta contienda
yo seré paciente.
 Mis planes belicistas
son el verte desnuda
y desarmada
a la entrega total
de tus bastiones
 entonces, lo prometo,
no habrá entre nosotros
 firmas de Paz
en Armisticio alguno.




EN PRIMERA LÍNEA

Has espiado mi armamento
pero de nada te vale.
Mis arsenales cambian
de coordenadas según
programas y estrategias,
sin embargo tus defensas,
que crees infalibles,
ya han perdido su poder
de dominio,
Es que la soberbia,
-querida contrincante-,
en la batalla, no lleva a nadie a la victoria;
y en el amor,  jamás  convence




IMPIEDAD DE LOS AMANTES

                       Para Victoria, por toda explicación.


Ella se desnuda piel a piel en un afán por intentar
el latido de las estrellas en su cuerpo.
Él recuerda que se abstuvo de tomarle el pulso al tiempo
y la amó con la simple cordialidad de los amigos.
Besó toda su femineidad como si besara una sombra
 Ungió los  senos y ese vientre que siempre le parecieron
ser la planicie  perfecta de otra geografía.
Cordialmente saltaron algunas palabras que volaron
junto a las notas de la quinta sinfonía de Beethoven
pero ya el viejo alemán no era el encanto de los primeros días.
La habitación seguía estando allí con sus paredes y ventanas
y el techo peligrosamente encima  de sus cuerpos.
después de todo, ella sació la hembra que lleva en el sexo,
pero comprendieron que nada fue igual ni comparado a aquellos días
en que las fieras indomables escapaban de sus cuerpos.
Pudieron haberlas encontrado pero el tiempo era más que una liturgia
y demasiado el cáliz de la ausencia que apuraron en el rito.
Una cortina de olvido quedó cerrada para siempre
cuando se despidieron  con un adiós callado.
quedaron divididos en fragmentos que comenzaron a desvivirse
                                                                           desde entonces…





SHERMAN PEARL





EL POEMA EN TIEMPO DE GUERRA


debería despertar a la ciudad gritando ¡EXTRA! ¡EXTRA!
luego susurrar la historia detrás de la historia
como un conspirador. Debería ser corto, incitador,
como el llamado del presidente a las armas;
lo suficientemente suave para una bandera a media asta;
lo suficientemente fuerte para dar firmeza a los afligidos;
lo suficientemente amplio para servir como una bolsa para los
cadáveres.

El poema debería llevar la noticia, por cuya carencia
mueren los hombres miserablemente. Es
un resumen en nombre de los vivos, un megáfono de papel
para las voces de los muertos. Debe ser
la última voluntad y testamento del mundo, una lista
de lo que queda. Roba de los antepasados:
Diario condenado de Sassoon y llamado de Auden al amor.

El poema podría ser una receta para la sanación
pero ¿quién podría leer tal garabato? ... o un vendaje
para las heridas, excepto que la sangre
tienda a borrar palabras.
Tal vez todos los poemas de guerra podrían ser cosidos juntos
en una gran manta gruesa que extendamos alrededor
de nuestros hombros, podría calentarnos en noches como esta.







FERNANDO LINERO





CUARENTA Y TRES AÑOS


Mis cuarenta y tres años se van, irrevocablemente.
Sosegadas hojas con noticias del tiempo. Rótulos
postales escritos en el lenguaje de los pájaros.

Junto a esta tarde se deslizan hacia donde no han de
volver, gorriones que me dejan para siempre.

¿Quién, desde el otro lado, les echa migajas?



A LA VIDA SE ENTRA SOLO


Breves de memoria y de olvido,
como los niños que ahora repintan la rayuela.
Como el padre dormido.
Como el amigo que no volveremos a ver.
Cada cual con sus tristeza.
Se entra y es ya un lugar del sueño.Algunos con el corazón atiborrado de palabras.
Otros portando una copa amarga.
Algunos en el mes de los ahogados.
Otros cuando las primicias del ciruelo.

Cada cual con su propia confusión.Todos con la misma soledad.



POÉTICA


¿Para qué sirve el poema
ahora que la casa está sola
y la pócima del verano es más amarga?
¿Para hablar del egoísmo, de la torpeza?
¿Para agradecer el favor del hermano, del amigo?
¿Ahora que el paso ardiente de las tres de la tarde
se apoya en el saliente de la ventana para qué te sirve?
¿Cómo ayudar con el poema
a esa pobre mujer  que con dificultad
arrastra el duro fardo de la vida?
Al final de la tarde cuando el corazón se pierde
en las dunas de lo incierto

¿Para qué sirve? ¿Cómo te salva?


FL(Santa Marta en 1957). Estudió música en el Conservatorio de 
la Universidad Nacional y Filosofía y Letras en la Universidad Ca
tólica de la Salle. Ha publicado los libros de poesía: Sonata del So
námbuloLa risa del Saxo, Guijarros, Aparte de Amor, y Palabras 
para el hombre.

EDUARDO LLANOS MELUSSA





Eduardo Llanos Melussa


Mitos, paradojas y verdades





Renovación del estado de peligro de la paz interior


Las metáforas y demás expresiones emitidas aquí
no representan necesariamente el estilo del hablante lírico.
Los versos presentes son de exclusiva responsabilidad
de cierto pulso alborotado, de cierto ahogo
producido por bombas lacrimógenas y balas
que unos policías dispararon al aire, al aire, a ese aire
que iba huyendo hacia los pulmones de un cesante aún no identificado,
al aire, al rumor que un poblador estaba propagando en su garganta
y que fue oportunamente desmentido por el plomo patriótico.

Los versos presentes no guardan el debido respeto
a los abnegados guardianes de la paz y del orden
tan peligrosamente amenazados por aquella estudiante
a quien se sugirió continuar su protesta en el más allá,
con los sesos salpicados en las paredes de su casa.

Estos poemas no representan el dolor de las viudas, el sollozo
entrecortado de aquellos huérfanos de costillas translúcidas,
las llamas de una choza incendiada en la noche
mientras sus ocupantes soñaban con un plato de arroz
                      o una sopa caliente.

Este poema está tergiversado: se inclina
descaradamente en favor de los caídos
y no refleja ni la menor serenidad de espíritu.

De seguro su autor lo escribió mientras volaba bajo, demasiado bajo,
como ave carroñera
                     sin más perspectiva
                             que la fosa común.


Eduardo Llanos Melussa (Santiago de Chile, 1956) es un poeta 
con aficiones y obsesiones muy particulares, coleccionista de di
ccionarios y antologías, psicólogo en activo, crítico, antologador 
y un acucioso investigador de temas como el suicidio entre los po
etas y como tema en la poesía.

EDGAR O'HARA





DE LA NOCHE A LA MAÑANA

El poema no cambia nada de inmediato.
El poema no cambiará nada después.
Las frases ingeniosas regresan a la gran laguna
de los ingenuos.
Las frases desgarradas se quedan, acaso,
en alguna cavidad.
Pero las palabras que han nacido por ti
suelen salirse del poema, muy seguro
bajo tu almohada,
en busca de las huellas
que sólo tú consientes en la noche.
Se enredan en tu pelo, se acostumbran
al fulgor de tus cejas, sólo aspiran
a ser evidentes.
Y el sueño te hace más irresistible
que la dicha. El sueño
las vuelve agudas, las enfrenta
al vacío.

Y ellas recuerdan en su página
los vestigios de ese cuerpo
en reposo, ya por ti
transfiguradas, por tu encanto
sometidas a la realidad.



NO TE VAYAS SIN CONOCER EL AMOR


No te vayas sin conocer el amor.
Puede venir dentro de poco, me parece
que estuviera merodeando.
Creo que dejó algunas palabras en la humedad
pero el sol se las bebe aprisa.
Tengo la corazonada, algo me lo dice.
No te vayas sin antes oír por la mañana
el jadeo
de la tortuga que se alimenta de las horas.
¿O quizá estuvo aquí todo este tiempo?
¿Tal vez llegó contigo?
Temeroso del crujir en las maderas,
¿mastica su filigrana en un rincón?
Ahora quién podrá saberlo.
Se hace tarde y esta luz prefiere un escondite.
No te vayas, acaso la duda te siga
en otro susurro. Quédate
un poco más, deja que te mire
y aprenda en alabanza.

                                            De Por el agua oscura