lunes, 14 de abril de 2014

FÉLIX DE AZÚA


Felix de Azua


Romance Tecnócrata


Silbando su tonada hacia la izquierda
con el tren bajo las nalgas de melocotón
el pecho atravesado todavía por una dentadura
y desdén de la pierna por la media de nylon
camino de la ventilación de un asunto amoroso
se lanza al mar y pide dos horchatas
brindando con el aire “¡salud salud!”
se acerca entonces el bruñido atleta
“sé lo que pasa y que tu weltanschauung
la voluntariedad, quiero decir;
él en cambio -plagiando a Scott Fitzgerald-,
es escolástico hasta en la compra de tabaco”.
Ella grita con júbilo y sonríe
por la noche y en íntima fusión los dos orines
cantan a dúo:
-”Nada tan claro como las ciencias del espíritu
nada tan taylorista como la psiquiatría “.




EL JUGADOR DE DÁTILES


                              El pentotal paqué
                                                  Oliverio Girondo


Me dan los dados, dicen: ¿tiras o la muerte?
con ellos juegas con su juego vives
donde nace la fórmula te haces
donde se rompe acabas.
Y si te dan los dados te dirán: ¡juega la vida!
porque los dados son la cara del insomnio y la pena
y otros hasta doce retratos. Por eso te dirán:
apenas dejo yo dinero en este par
¡ya!, dobles, para ti la suerte
-Para mí la desgracia, centeno y sidra, esa fue mi desdicha.
Rancio es el olor de la taberna, sé lo que juego
y si lo arriesgo es ocio, no aventura.
-¡Tira los dados! Seis figuras contiene cada uno
la muerte se desliza entre los puntos negros
suma su sino goza la ganancia.
-Tirar pá qué. Los pentotales nada.
-Para eso estamos, dale ya, no jodas.
Tiro, rodean el tablero, giran matan.
-Mal paso.
Siempre fue así, entre cebada y hule de pequeño
ahora de grande con acero y cristal.
Cojo los dados, los peso, arrojo y ¡dame!
azar, peso del tiempo, sacrilegio,
cantan bailan suben bajan regocijo geométrico
galanteo de puntos. Resultado.
Avena y trébol, tristeza misma de bacalao y patata
norma del hombre que nunca fuese al cine.
Esto es así:
comprender que las fórmulas vacilan ante la regla
la matemática se incendia ante el derecho
lo abstracto teme a la barbarie del fascista concreto.




VICENTE ALEIXANDRE


Foto en blanco y negro de Vicente Aleixandre.


EL NIÑO RARO


Aquel niño tenía extrañas manías.
Siempre jugábamos a que él era un general
que fusilaba a todos sus prisioneros.

Recuerdo aquella vez que me echó al estanque
porque jugábamos a que yo era un pez colorado.

Qué viva fantasía la de sus juegos.
Él era el lobo, el padre que pega, el león, el hombre del largo cuchillo.

Inventó el juego de los tranvías,
y yo era el niño a quien pasaban por encima las ruedas.

Mucho tiempo después supimos que, detrás de unas tapias lejanas,
miraba a todos con ojos extraños.



PIETRO CITATI





KAFKA


               MI VIDA CON FRANZ KAFKA

                      recuerdos de dora diamant


LEER

EDUARDO MENDOZA




Eduardo Mendoza llama analfabeto al Papa Benedicto XVII




"No hay serpientes en Islandia", de Eduardo Mendoza (y II)


Lo admirable del humor literario inglés es que se mantiene firme cuando en el continente europeo la ironía, que había alcanzado tanto esplendor con la Ilustración, es decapitada por la Revolución francesa y reemplazada por el Romanticismo, con sus desvaríos, sus tendencias suicidas y su empeño por tomarse en serio los vaivenes sentimentales propios y ajenos. Los escritores ingleses dejan claro que pueden sufrir como el que más, pero no abandonan el humor. Jane Austen nace un año después de la publicación de Werther, la novela romántica por excelencia y la más influyente, y ni ella ni sus personajes ignoran la existencia de esta corriente tempestuosa, pero su mundo es el opuesto: adolescentes de clase media y pocas luces que hacen el ridículo persiguiendo a un chico guapo, bueno y, a ser posible, rico. Una resistencia a la moda no siempre bien interpretada y a veces irritante. Mark Twain: “Cada vez que leo Orgullo y prejuicio siento deseos de desenterrar a la autora y golpearle la calavera con su propia tibia”. En realidad, Jane Austen no tenía nada de ingenua, y quizá por su influjo el humor pasó a ser una parte integrante y casi obligatoria de la novela inglesa, frente a la seriedad de la novela realista continental del fructífero siglo XIX. Hay algo de insularidad heroica en el empeño por divertir que encontramos en lord Byron, en Dickens o en George Eliot, si los comparamos con sus adustos contemporáneos.

Ahora toca hablar de los Estados Unidos. Ya he mencionado las influencias de otras culturas, pero hay algo más. El humor inglés surgió en una sociedad muy rígida y jerarquizada, donde sobraban motivos de burla, tanto por lo que se refiere a las clases sociales como a las costumbres y ceremonias. Las novelas de P.G. Wodehouse (Jeeves) o las de Richmal Crompton (Guillermo Brown) solo pueden surgir de una sociedad afectada por una resignada y amable esclerosis. La sociedad norteamericana siempre fue lo contrario y su humor es más directo y más salvaje, aunque no falten ejemplos de humor típicamente inglés. Así Ambrose Bierce: “Que los avestruces tengan las alas atrofiadas no se puede considerar un defecto, porque, como es bien sabido, los avestruces no vuelan”. Más adelante, el humor americano encontró un vehículo idóneo en el cine, cosa que no ocurrió en Inglaterra. Aunque la aportación inglesa al cine de humor de Hollywood es notable, empezando por Chaplin y pasando por Stan Laurel, Cary Grant o Bob Hope (sí, eso he dicho), el cine británico de humor, salvo excepciones, resulta decepcionante, y en la mayoría de los casos no va más allá de un costumbrismo sensiblero que lo emparenta con el cine cómico español de los años cincuenta. Muy distinto es el caso de la televisión, un medio que siempre dominaron los ingleses.

En la actualidad, el humor inglés mantiene su rasgo más destacado: un refinamiento intelectual que no está reñido con la chocarrería. Quizá ayude a entender este fenómeno el hecho de que las solemnes universidades inglesas sean la tierra de cultivo de los humoristas más celebrados de las últimas décadas. Los miembros de Monty Python proceden de Cambridge y de Oxford, y también es oriundo de los claustros de Oxford el solitario y quisquilloso Mister Bean.

El tema se presta a seguir hablando sin decir nada. Cedamos la última palabra a Max Beerbohm: “Si yo fuera rico, haría una campaña publicitaria en todos los periódicos con un anuncio que diría: ‘No hay nada en este mundo que merezca la pena de ser comprado".

Eduardo Mendoza. “No hay serpientes en Islandia” (Revista Mercurio, Marzo 2014 – pags. 6-7)











HANS MAGNUS ENZENSBERGER





hôtel fraternité


el que no tiene con qué comprarse una isla
el que espera a la reina de saba frente a un cinematógrafo
el que rompe de cólera y desesperación su última camisa
el que esconde un doblón de oro en el zapato roto
el que se mira en el ojo enlacado del chantajista
el que rechina los dientes en los tiovivos
el que derrama el vino rojo en su cama dura
el que incinera cartas y fotografías
el que vive sentado en los muelles debajo de las grúas
el que da de comer a las ardillas
el que no tiene un céntimo
el que se observa
el que golpea la pared
el que grita
el que bebe
el que no hace nada

mi enemigo
agachado en el balcón
en la cama encima del armario
en el suelo por todas partes
agachado
con los ojos fijos en mí
mi hermano.

                                                  Trad. Heberto Padilla



FRANCISCO FERRER LERÍN





Es la esquina de la muerte y de la vida. Llamada Esquina del
Héroe porque en ella se hallaba el palacio de Asclepio, el hijo
de Apolo que instruido por el centauro Quirón en el arte de
curar enfermedades alcanza tales progresos que logra resucitar a los
muertos. Mas Zeus lo fulmina con un rayo por ejercer la ciencia
prohibida, el secreto que no está en manos de los hombres. Surge
entonces la serpiente (aún se conserva la oquedad en la que habitaba),
que aplica en la herida causada por Zeus un puñado de hierba traída de
los bosques cercanos, resucitando con soltura a Asclepio (la serpiente
sí tiene derecho a practicar el secreto de la vida). Asclepio vuelve al
mundo de los vivos pero ha perdido el poder de la resurrección. Al
tiempo, el lugar queda vacío de belleza. La serpiente da la vida pero
aniquila la religión del misterio.



FFL(Barcelona, 1942) ha sido uno de los instigadores del fenómeno 
poético de 'Los Novísimos', es un maravilloso jugador de póquer; 
es lingüista y ornitólogo, y es poeta y narrador, acaso uno de los 
escritores más raros, inquietantes y complejos de las letras españolas. 
Vive y sueña en Jaca, y estos días publica el poemario 'Fámulo'
en la cuidada colección Nuevos Textos Sagrados de Tusquets.



JOSÉ EMILIO PACHECO




LA VÍSPERA


A fuerza de explotar a los esclavos
y robarse dinero público,
hubo auge en los negocios. Así los ricos
se volvieron más ricos, mientras los pobres
redoblaban su hambre y su miseria. La ciudad
desbordó sus antiguos límites, perdió sus rasgos
originales, fue reconstruida
según los lineamientos del imperio. También el habla
se corrompió con los hablantes. Y el lujo
entró como la hiedra en muchas partes.
Combatieron el tedio con la droga.
Nos legaron imágenes de sus actos sexuales
como extraño presentimiento
de su fragilidad. Y entre robos
y asesinatos dondequiera, el terror
extendió su dominio. Miedo en la alcoba
y pánico en la calle. Furias y penas.
Sobre todo odio
proliferante. Porque el bien camina
pero el Mal corre (y no se sacia nunca).
Todo esto sucedió en Pompeya, la víspera
del estallido del Vesubio.


José Emilio Pacheco(Ciudad de México,1939-2014). Estudió
en la UNAM. Además de haber publicado poesía y prosa y de
ejercer una magistral labor como traductor, trabajó como 
director y editor de colecciones bibliográficas.

GONZALO HIDALGO BAYAL





CONVERSACIÓN



                       GONZALO HIDALGO BAYAL


ADAM ZAGAJEWSKY

FELIPE NÚÑEZ




PEQUEÑO VEHÍCULO 

El húmero desnudo que imagino 
--la imaginación es radiográfica-- 
y la botella tomada por su cuello 
con un gesto aprendido, pero nuevo, 
hermoso, hermoso, hermoso, 
por las amplias estancias soy alfanje, 
terror y estrella para los beocios. 


De mi derecho al trono nadie dude. 
Un pueblo numeroso como granos de polen, 
por la Flaminia, hacia Juturna, vitorea. 
 
ADVENIMIENTO DIURNO 

Ha de venir un Ares, 
un fiero niño grímpola, rebosando noticias, 
una venera joven a borrar con su paso 
las minúsculas aspas con que florece el mapa. 
Que se desciña roble de su mínimo acoso 
de su apremio de lejos, donde 
las blancas casitas sonríen 
y asume el blanco cielo al blanco humo, 
y en la blanca fachada dice: ‘casa’, 
y en la blanca pradera dice: ‘hierba’. 
 
EL DESAYUNO PSICODÉLICO DE ALLAN

Sobre la mesa el búcaro a propósito, 
erecto de occidente llamarada, 
de la consumación imperceptible, por elegante, de la planta 
de hortensias, arrebatada a su abundancia tras un baño 
buenísimo y su risa, participa, 
con su muerte fragante de mi desayuno.  


                       De Balizamiento para un aterrizaje nocturno. 
                       Poemas 1975-1985, Madrid, Calambur Editorial, 
                       1998


JOSÉ EMILIO PACHECO





Alta traición


No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.


JEP(Ciudad de México,1939-2014). Estudió en la UNAM. 
Además de haber publicado poesía y prosa y de ejercer una 
magistral labor como traductor, trabajó como director y 
editor de colecciones bibliográficas y diversas publicaciones 
y suplementos culturales. Dirigió con Carlos Monsiváis,
el suplemento de la revista Estaciones.

FRANCISCO FERRER LERÍN


FOTO DE NURIA CANAL















FUROR CENSAL


ESTE es el embustero que a veces imita el ladrido del perro.
Este es el rey de la leña podrida y de los huesos de médula atinada.
Esta es la madre de figura capciosa que mece imprecisa la
impudente alimaña.
Esta es la mujer de facciones morenas que cruza ligera las colinas
cansadas.
Son cadáveres dispuestos al alba en atroces posturas,
reptantes longitudes que todo lo envenenan, valles asustados,
padres convertidos en ogros de antro, septenarios ciegos,
parejas contrarias, visionarios pulcros en arte maduro,
reos aquejados de un rural siseo, cundió la costumbre de negar
el uso
de suaves nodrizas, ¡serpientes, no hijos!, proclamó el soldado
taciturno hirsuto, mendigo de hierba que engrasa el ganado.
Núbiles obreras, de hábil maleficio, quemaron el lienzo,
vieron al enano que modela el barro, a Cruel, a Guisado,
a Sesenta Inviernos, a las Pestilencia —cuñadas enormes—
y a las Moribundo —primas elocuentes— forzar la sintaxis
que inclusivas hordas —amazonas bulbo—
vierten en el Húmedo. Pasmada montura,
nadar nunca pudo.


Francisco Ferrer Lerín (Barcelona, 1942) es lingüista y ornitólogo
y es poeta y narrador, acaso uno de los escritores más raros, inquie
tantes y complejos de las letras españolas.



FRANCISCO FERRER LERÍN





WODWO


Hay un tipo de cuerpo
más pequeño que la garza
y de forma más sincera
que huele como a almizcle.
No pone por vicio
tampoco se acopla
y en las regiones etéreas,
donde le arden las plumas,
es un rumor muy común
-complexión intransigente-
su clara tendencia al pasto.
Las llamarían plomadas.


Otra bestia sólida,
que cunde en los sueños,
rozada a intervalos
y algo aumentada
provoca los fuegos.
Nunca habita en ruinas
no posee salsa
y sólo Aristóteles
sabe del oficio
de sus orificios.
Son las vacas negras
o ley comejenes.


¿Quién digiere el hierro,
la silla,
el mucílago?
Sólo se recuerda
el lugar del nido
y la forma enfriada
que olvida en sus viajes.
Amarrado el hombre
al riñón violento
dicen que apacigua
el dolor de aire
y el búfalo intenso.
¡Qué especie exterior!
¡Qué humedad rabiosa!
Equilibrio lábil,
el cerdo infrecuente,
evoca el abismo.





Las razias en compañía de Ferrer Lerín


               Félix de Azúa: ‘El libro de viejo es el libro del futuro’







A UN ALMA PRECORDIAL, ASESINADA


Japonesa
son tantas las cautelas y la previsión
de los hijos que
la escuela de poetas pobres y la lavandería
mecánica
adolecen estos días de crudo invierno
de los más indispensable enseres: aperos,
gasas, alcanfor en rama
y monumentales jaliscos.

¡Qué sumisión
a las normas establecidas! Guayaberas,
moriscos, hasta un terno fosco capihundido que el maestro
de ayuno
importó de las islas. Amo
en especial
aquellas tardes
de lectura, besos
de carmín a carmín, pintalabios, lápiz
de labios que, en nuestra lengua (tendida al fondo,
pacata)
son varias las acepciones
y las imágenes (hombreras
de plenilunio,
bombera,
pájaro carpintero,
dama de cobalto
en la cuna,
silenciada).



Francisco Ferrer Lerín - Jaca 2013: Conversaciones con José Luis Falcó para preparar el libro Mansa chatarra.




ferrer-lerin-3


CONSIDERACIONES BIOGRÁFICAS

                           1


HABLO
de familias como la mía, que
todo lo deben al amor
por la aventura y
al temor
a molestar, al amplio,
desconsiderado
y cruel
temor a caer
en el ridículo.
Alguien dijo (sería Lascu):
pertenecéis al último
peldaño
de la moda hippie;
autoestopistas en cambio de rasante, taxones
de olvidadas
aves
siempre corredoras, poco
o muy poco
prensiles.
¿Qué fue? ¡Nada!
¡No hubo nada! Sólo
la sombra
del abad Virila, homeópata
      y soñador —nacido
      en Tiermas.




Francisco Ferrer Lerín - Oroel 2009: Reportaje fotográfico, a cargo de Fran Ferrer, para la serie "Necrologías" del suplemento Cultura/s de La Vanguardia.




IGNACIO ALDECOA





UN CUENTO DE REYES


El ojo del negro es el objetivo de una máquina fotográfica. El hambre del negro es un escorpioncito negro con los pedipalpos mutilados. El negro Omicrón Rodríguez silba por la calle…


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