martes, 25 de marzo de 2014

CARMEN BERENGUER





Vampiro


Mi carne para su goce
Mi orgullo para su látigo
Mi protesta para su cárcel
Mi infierno para su edén
Mi amuleto para su suerte
Mi locura para sus sueños
Mi muerte para su vida




Venid a verme ahora


Venid a verme como sufro
Venid a verme los malditos

Los gusanos abren sus mandíbulas
Esparcen mi cuerpo y yo gozo

Las luces llameantes del sol
Entreabren sus rayos los labios
Vertiendo el calor sobre mi cuerpo
Dejándolo vivir ardiéndolo de a poco

Venid a ver este arder.




Carmen Berenguer(Santiago de Chile, 1946) Ha publicado 
los siguientes libros de poesía y ensayo: Bobby Sands desfa
llece en el muro (1983), Huellas de siglo (1986), A media asta 
(1988), Escribir en los bordes (1990), Sayal de pieles (1993)
La mirada oculta (1994), Naciste pintada (1999) y La gran 
hablada (2002). En los últimos años se ha volcado por el arte 
audiovisual y la performance, intentando fusionarlo con su gran 
pasión, la poesía.


ALEJANDRO JODOROWSKY




1.

Cada vez que nos vemos
entramos
en el silencio de los relojes.


2.

Tú y yo
cayendo
del alma
a la piel.


3.

No es lo que fue
No es lo que será
No es lo que deseas
Es lo que ahora es


4. 

Abismo
que parece cuerpo
te acaricio.



             AJ, Todas las piedras, Barcelona, Obelisco, 2008 

GUILLAUME APOLLINAIRE





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ROBERTO SOSA





FUE EN EL AÑO 32




"Fue en el año 32" in Secreto militar (1985) in Poesía Total 
(1959-2004), Toulouse, PUM, 2006.


Roberto Sosa (Honduras, 1930-2005) recibió el Adonais 
deEspaña con su libro 'Los Pobres', siendo el primer latinoame
ricano en obtenerlo, y el Premio Casa de las Américas de Cuba
por su Libro 'Un mundo para todos dividido'. También obtuvo 
en el Festival de Poesía de La Habana, el premio "Rafael Alberti"
En 1990 el gobierno de Francia le otorgó el grado de Caballero 
en la Orden de las Artes y las Letras.

ENRIQUE LIHN



Enrique Lihn


FLAGRANTE ESPECTÁCULO


¿Qué pasaría si hiciéramos lo primero que se nos pase por la cabeza?
¿Cuántas locuras es prudente no hacer?
¿Se ocultan o se exhiben gato y gata entre las hojas del acanto
cuando se ponen dialécticos?
Tomarse de las manos con su enamorada entre los panteones
“antes que de la edad Febo eclipsado” es lo menos que puede permitirse 
el caballero
y a su edad es un vicio la castidad, un pecado de angelismo
una variación sobre el tema del suicidio.
¿Poco importa que nuestros dedos entrelazados sean
los dos juegos de cuchillos?
Aunque haya heridos, la intención vale
Que los hubiera habría sido lo último que se nos hubiese ocurrido
Y si nos apareciéramos brotados de la sombra
el ensangrentado espectáculo ¿no seríamos nosotros?
Y aún así nos escondemos Por respeto a la tradición.
¿Y qué si en lugar de disolvernos en la noche subiéramos al escenario
y nos diéramos este beso en la boca?




SOLO POR TI Y PARA TODO LECTOR


Por ti, por nadie más; pero para quien quiera
leerlo, te dejo aquí clavada en un poema
Filis o mariposa de otro nombre. No agitarás, convulsiva,
las alas
como para formar alrededor del tallo
de acero una especie de flor más viva que las otras
la misma que te ofrezco — obra de la agonía —
Todo está hecho de palabras
no te asustes: son tropos: pavoneos de nada.
Por ti y no de ti está hecho el poema
Si es por mí, para ti (ojalá lo leyeras)
no sin luego romperlo en pedacitos
— constituye una prueba para la acusación —
Pero descuida: no guardas, lindura, en tus calzones
el único ejemplar de esto que hago por ti
Guardo copias, preciosa, te destino
a unas Obras Completas, y, en la vida, a estos besos.



                          De Al bello aparecer de este lucero
                          Santiago de Chile, LOM, 1997

MORTEN SONDERGAARD





    Tú dices


Tú dices
               que las abejas mueren durmiendo,
pero se caen al piso
               atacadas por un
derrame cerebral,
               que probablemente
sea miel
               en la pared
y vuelven
               año tras año.

                                         Trad. Daniel Babenco      




 Las abejas mueren durmiendo (fragmento)


Buscamos una estructura racional
 en los secretos que se cuentan
cuando los músculos de las flores cierran las flores
 y los rostros se arremolinan, trozos de papel quemándose,
es una historia sucia, es el camino hacia
 y desde las tontas fiestas y cositas
compradas en tiendas que venden todo por un peso.
Abrir un libro y elegir la página menos comprensible, la del deseo,
 esa fuerza que existe como una sombra en lo visto,
el pensamiento de lo vivo y la lucha contra sí mismo,
 un zumbido en la concha marina del cráneo, una niebla de
caracola que envuelve a toda existencia, una orgía de hilos de
carne y fibras nerviosas,
estar dentro de las palabras, nadar a través de cementerios
durmientes,
una prolongada zambullida hacia arriba, contra la corriente,
 a través de sales alimenticias y plancton flotantes,
es aquí donde me siento más feliz, y el poema crece
del papel inteligente, la ilumino, la abro
 una carta sin remitente, queda una latente tranquilidad,
un cartucho destellante en su cámara,
un Dios durmiente, raíces y cables,
 las cosas cambian de lugar y se entrelazan,
se dan por vencidas, se abren, se convierten en ti o en mí, en otro,
 en todos.

Caer a través de arcilla
 y de piedra con la levedad de la putrefacción,
ser eso que desaparece rápido, sin rastros,
eso que hay debajo de un hongo,
 una pista en el aire.
Lo sé y no lo sé,
 Orfeo se dio vuelta,
y al parecer yo no me he avivado,
quería ir por el camino derecho, el directo, pero pegué la vuelta
y seguí a otro, el único viable,
 tracé tres mapas del tiempo,
uno azul, uno amarillo y otro gris, en escala uno en uno,
una serie
 de fórmulas matemáticas sin casa
en un desierto laberíntico.
Con otros sonidos corrió a través mío saliendo hacia la luz
color de arena,
 claros como los colores de la sandía repetidos en
la puesta del sol
y confuso como la lectura que hace la lluvia de las montañas.

Es un loco homenaje al mundo,
atravesar la luz más baja, clara de noche y a tras luz,
vuelven a haber narcisos amarillos en el césped,
 un coloquio de monjas amarillas locas,
el perrito de la luna le ladra a la oscuridad,
 aquí estoy gritando como cualquier idiota,
debe haber alguna razón pero no la conozco.
 Respiro el aire bien adentro de los pulmones
 y siento que el segundo me rodea,
rara ropa blanca y todo parece sin importancia,
 y comienzo a caminar, a pesar de que
todos los carteles miran en dirección contraria,
pero las cosas y los colores y la gente se viene en contra mía
con una fuerza incontenible,
despegar con un avión y dejarse llevar por la velocidad,
recostarse sobre lo inevitable,
contra un respaldo de terciopelo rojo y partes de metal torcidas,
tú y yo, la caja negra que registra los sonidos de los enamorados,
 es recién más tarde, mucho más tarde,
cuando el cuerpo de salvamento empieza a cavar en las humeantes
ruinas,
que las cosas ofrezcan una forma de sentido,
 pero allí ya estamos quietos en la oscuridad,
una urgente solicitud
para el Ministerio del Olvido.

Estábamos en la puerta que da al jardín fumando cigarrillos,
dejamos que un poco de cielo y del espacio nocturno encuentre
lugar en nosotros y resuene en el silencio
que recién adquirió significado cuando alguno lo quebró,
 la continuación de las formas únicas en un en el espacio,
buscamos la luz intacta,
palpé sin éxito buscando los faxes ilegibles del día,
y busqué refugio en la fábrica de vidrio abandonada,
me deslicé a través un pozo de manos y tiempo,
 pequeños calambres en la substancia más blanda del cerebro
y me agazapé con el ruido de la lluvia caliente y gorda
 aplastándose sobre los techos y los árboles sedientos.
Primero la lluvia es caliente, luego se vuelve helada,
nos rodea por todos lados, se rompe desde el asfalto
y luego no hay nada, solo la caída y el lugar,
 solo un sol que brilla despreocupado en un cielo azul,
solo está la lluvia y la fuerza de la lluvia,
 aguacero.

Llegamos a tierra sobre colchones inflables de color naranja,
 y aprendimos rápidamente la lengua de los nativos,
pero nunca obtuvimos permiso de residencia,
 a pesar de que sabíamos decir « te quiero »
y utilizábamos los pronombres correctamente,
sabíamos decir « aguantar », « aguantar frente a las cosas »
hasta que se autodesintegran,
porque nos movemos en las áreas más secretas de la memoria,
allí donde los campos de girasol se extienden hacia todos lados,
 donde un seco y crujiente saber reaciamente toma forma,
donde objetos giran tan rápidamente
 que parece que están quietos,
donde existimos como trazos luminosos de oxígeno turquesa,
las pequeñas correcciones de la mano, errores de ortografía y
números primos.

                                                                Trad. Daniel Babenco  




Nacido en 1964, Morten Søndergaard es  uno de los poetas
daneses más destacados de las últimas generaciones.
Su primera serie de poesía Sahara i mine hænder (Sahara en mis
manos) fue publicada en 1992. A esta publicación han seguido
diversos trabajos que han sido merecedores del elogio de la crítica
y de un buen número de premios literarios. El lenguaje es, para
Morten Søndergaard, su materia y su medio de expresión, el cual
utiliza no sólo como poeta sino también como traductor, artista
sonoro y editor. 

VILMA TAPIA






Puerta


En ti se inicia cada acto
alta, firme
eres señal de la memoria.

Tu densidad se hace
(lo mismo que la sangre)
de voces que se confunden.
Eres una boca grande
que devora
las muecas del alma.
Infatigable, das el pecho por nosotros
a la impiedad.



Desde la cima de la Montaña


Desde la cima de la Montaña descubro el mundo.
La música de una gaita recorta el horizonte
y mis ojos reverentes siguen su filo preciso.

Extiendo mis brazos
la cebada y mis ropas son mecidas
por el viento que me crucifica
¿Habrá mayor contento?
El sol arrodillado en la Montaña
dice su última oración conmigo.

La voz de la Montaña envuelve
en su propio juego a los niños.
Gobierna los sueños.
Conduce largos rebaños de ovejas
hacia escondidos valles de trébol
y pequeñas flores rojizas.

La Montaña derrama una densa neblina
detrás de ella se confunden
inviernos con inviernos
veranos con veranos
nombres, visiones
puentes, caminos. Orillas.

Al pie de la Montaña yo alimento a la vida
soy mis manos y otras manos.
Soy la tierra.
Memoria de la memoria.
Liberada de la pena
en un cuévano voy reuniendo las uvas.


Vilma Tapia Anaya(La Paz, 1960). Poesía: Del deseo y de la rosa 
(1992); Corazones de terca escama (1995, 2004); Oh estaciones, 
oh castillos (1999); Luciérnagas del fondo (2003); La fiesta de mi 
boda (2006) y El agua más cercana (2008). 

RODOLFO HÄSLER


FOTO DE  DANIEL MORDZINSKI



Visión de Venus


Complacido voy de la mano de dos hacia una cama destendida
que acoge entre sus pliegues un libro de cuyo autor
no alcanzo a leer el nombre. Compagino seducción y poesía
y ese pensamiento súbito me enciende.
Oh trajín de la carne oh tarde de lectura, no sé qué puede más,
dónde reposar la yema de los dedos mientras permanezco desnudo,
y al rato, uno de los tres, en completa entrega y lengua salaz
recita un poema de Blanca Varela. El poder de la voz
es tan turgente que a la vez nos acucia el sueño del orgasmo.
A diestra y siniestra potros y hogueras. Cadenas, azufre y humo.
Una vez satisfecho el mandato de Venus
me provoca el deseo de un diálogo jadeante,
tres lunas enlazadas que preñan el espejo de la estancia
donde multiplicar la perecedera entrega de la carne
hasta que dejo de existir, y renazco, un poco más allá,
mientras la carne inquieta se serena y el oído queda satisfecho.


Rodolfo Häsler nació en 1958 en Santiago de Cuba y desde niño 
vive en Barcelona. Estudió letras y se dedica a la traducción.