domingo, 23 de marzo de 2014

CLAUDIA AINCHIL





HAY QUE SACAR LA POESÍA A LA CALLE
  
Las elegías caen
se levantan
auxilio en una aturdida
intimidad que intimida
los poetas reman
remo a veces
brazadas de sigilos que vienen
de adentro
pareciera ser una lucha contra la corriente
pero no lo es
al amanecer digo
hay que sacar la poesía a la calle
si me cruzo con alguien
o en algún escondrijo cara a cara
repito, sin importarme
que piensen “no se resigna”
hay que sacar la poesía a la calle
así el molusco no encarcela con tentáculos
y pretextos
no es forastera la liberación del aire
son palabras
truenos
fulgor
ese azar suelto
que nos abre
y sueña

PATRICIO FOGLIA


Poemas de Patricio Foglia (Buenos Aires)


La lluvia existe con el secreto fin
de que puedan existir los charcos con sus
respectivos sapos y los perros negros
que, al fragor de la lluvia, observan cómo su pelaje
se convierte en un piadoso manto
de tintes plateados
y gracias,
gracias a que existe la lluvia
también el olor a pasto mojado, las canaletas
los mirá que puse el diario
en la puerta para que puedas secarte
las zapatos, y ni hablar de
los fraternos paraguas prestados
La lluvia existe para que puedan besarse,
bajo la lluvia
esos dos, por última vez y
sin saber que es la última vez:
mañana saldrá el sol y ella
se dará cuenta de que ya no siente lo mismo
de que nada es igual y entonces,
levantará el teléfono, sincera, y le dirá
escúchame Jorge
me parece que es mejor que nos juntemos
creo que hay algo que tenemos que charlar
Según dicen también,
en cierta mítica ocasión, llovió tanto
tanto que la tierra fue, ante los
ojos celestiales de dios, una nube espesa
una bruma como la del mar cuando está bravo
y las plantas miraban azoradas, compungidas,
una foto del sol en la mesita de luz y lloraban
y llovía, y lloraban las plantas, los arbustos
hasta los árboles gigantes, todos lloraban
ahogados por los rincones:
era un gran melodrama, un exceso de agua
Me regocijo de sólo pensar que Dios
es el personaje central de mi telenovela de la tarde
esa que tanto me hace llorar
sobretodo los días nublados,
mientras plancho.


PF(Buenos Aires,1985). Publicó Temperley (En el 
aura del sauce, 2011). 
Coordina, junto con Tom Maver, el blog de poesía 
e ilustración Malón Malón 
                     (www.malonmalon.blogspot.com.ar).

KARINA LÓPEZ





La inundación

Hace millones de años
llegó en los tiempos del desorden
en aquel tiempo
donde el ojo ciego se fijaba a la ventana
un río
que al principio fue
una gran mancha sobre la tierra.

Desde los techos de nuestras casas
vimos el agua
la vimos venir nocturna
cubierta por el arrugado tul del alumbrado público:
una novia hundida en sueños de paciencia y esperanza
que escupía hacia nosotros
todo lo que había arrancado de su lugar
mientras los sonidos de su boca
perturbaron la calma de los perros
que ladraron hasta que la creciente se los tragó.

Las cosas se hundían y volvían a salir a flote
la fuerza del agua nos hipnotizó
y la espera en los techos
se hizo cada vez más callada.
Uno de nosotros suspiró
se podían escuchar
el griterío de los pájaros
y las instrucciones de un hombre de familia.

Todos los días luchamos contra el horror.

El agua negra
dejó ver los ataúdes flotando y chocándose entre sí
el agua trepaba por la iglesia del cementerio.
Mi hermana lloró
imaginamos a papá rescatando electrodomésticos
y al primo Mario con la guitarra encima
yo miraba la lucecita roja de los porros.

La casa de Sabino y mamá
sabían lo corta que es la vida.
Después vimos una pantera acostada
sobre bolsas de arena.
Mamá se había sentado con las piernas colgando
y miraba fijo el borde
la creciente nos atornilló a los techos
igual que el aburrimiento.

Todos los días
luchamos contra el horror.



El Gato doméstico

No hay quien pueda traducir mi lenguaje
porque los dioses se ocuparon
de hacerme extraño.

Solitario habito el mundo de los hombres
mi espacio es el de los sueños que construyo
desde mi cuerpo recogido, anudado
sobre el mejor sillón de la casa;

un cuerpo cerrado sobre sí mismo
que reacciona a la escaramuza de los insectos veloces

y ante el ojo cazador
es mi cuerpo

una serpentina arrojada por el aire.


KL(Córdoba). Poeta. Coordina talleres literarios.

PEDRO LEMEBEL





Pedro Lemebel y la loca del Frente