miércoles, 12 de marzo de 2014

ANSELM HOLLO





destino manifiesto


regresar
a una enorme pantalla de video
en una casa de fresco aire acondicionado,
un estanque para patos en el parque,
bebidas sin alcohol al alcance de la mano,
buena comida norteamericana en el heladera,
(además de
los cuatrocientos billetes grandes en cuenta corriente
y una cantidad no revelada en grandes inversiones)
para disfrutar de una tarde tranquila, sumamente agradable,
observando como la ultísima técnica militar
elimina la pobreza del mundo
en su forma más obvia
                               los pobres.


                                versión Merceditas Lennon, Esteban Moore



Anselm Hollo (Helsinki, Finlandia, 1934- Boulder Colorado, 
EEUU, 2013) Poeta, Traductor, editor y periodista. Docente en 
Suecia, Alemania, Austria Inglaterra y  Estados Unidos de Norte
américa, país en el que residió a partir de 1966. A partir de 1974, 
dictó talleres de poesía y traducción en la Escuela de Poesía 
Descorporizada Jack Kerouac, en el Instituto Naropa, fundado 
por Allen Ginsberg y Anne Walman.

PAUL HOOVER





El molino

Esta es la tarde cuando un pájaro anida en un sombrero
dejado en la calle por un hombre que vuela, un hombre de mundos y pasión,
de niebla y vitela
y de esculturas que acechan cuando no estamos mirando, esta es la tarde.

Este es el momento cuando pasa el tráfico tal y como le he enseñado a pasar,
porque he aprendido la manera, este es el momento.


Este es el sitio donde fue inventada la nieve.

Este es el pueblo sobre el que cae: hay tres casas
con luces de plástico a la entrada, un hombre que toca a su mujer
como a ella le gusta ser tocada –no importa qué cálido, siempre hay nieve–
y está la mano que hace girar el mundo, este es el sitio.

Esta es la vida que me mantiene despierto por la noche,
su piel y sus distancias, y este es el tiempo con su pie en la grieta,
incapaz de moverse aunque esté pasando, esta es la vida.

Esta es la hora en que el crimen fue cometido:
este es el primer motivo que observa. Este es el río que ahoga
y esta una sombra corrupta que lava sus manos, esta es la hora.

Este es el pez pequeño que se come al grande. Este es el hombre
que vive junto a las vías del tren; y este es el tren pasando.

Este es el molino donde el grano era convertido, este es el grano
inacabado, y este es el lecho vacío del arroyo

que antes hacía girar la rueda del molino, este es el molino de la ausencia.



                                                       Trad. María Baranda








La intención y su materia

Mi padre está de pie en un trigal
con su espalda hacia mí. Está atento a la distancia
y al sonido de la tarde que comienza.
Si se voltea ligeramente, me quedo sin su cara.
Me gusta verlo mirar pasar las altas nubes
en las formas de los carros que maneja.

El trigo es verde. Es el comienzo del verano.
¿Cómo puedo mostrarte este trigo furioso
latigueando sus sombras, formando el hueco en el terreno
y luego recomponiendo enteramente su figura?

Su espalda es demasiado larga para la camisa que usa
y la camisa es demasiado azul –de una oferta
del tipo que se desliza de los ganchos.

Es un lugar secreto en algún sitio de Ohio
que alguna vez fue confundido con España.
Los campos son tan planos que debes de pararte de puntas.
Es todo lo que puedo decirte.

 Esto es lo que me intriga: dos veces tomé su foto,
una can la cámara, otra con mi ojo.
Es el ojo el que recuerda.

Él pasa a la imagen, a la memoria.
Ahora puede morir y ser feliz, sus ojos plenos,
la cámara también, sólo el paisaje ansioso.

                                                                 Trad. María Baranda










TOMAS TRANSTRÖMER





MADRIGAL


Heredé un bosque sombrío donde rara vez voy. Mas llegará un día en que los muertos y los vivos cambien de lugar. Entonces, el bosque se pondrá en movimiento. No estamos sin esperanzas. Los crímenes más difíciles continúan sin aclarar a pesar de los esfuerzos de muchos policías. Del mismo modo, hay en nuestra vida un gran amor sin aclarar. Heredé un bosque sombrío pero hoy yo camino en otro bosque, el luminoso. ¡Todas las criaturas que cantan, serpentean, mueven la cola y se arrastran! Es primavera y el aire es muy fuerte. Tengo un diploma de la universidad del olvido y estoy tan vacío como la camisa que se seca en el cordel.




NOCTURNO


Por un pueblo conduzco de noche, las casas aparecen
En el resplandor de mis luces – ellos están despiertos, desean beber.
Casas, galpones, letreros, vehículos abandonados –es ahora
Se visten ellos mismos en vida. La gente duerme:

Algunos pueden dormir en paz, otros con semblantes tensos
Como si estuviesen estrenando para la eternidad
No osan soltarse completos a pesar que su sueños son pesados.
Descansan como barreras caídas cuando cruza el misterio.

Afuera del pueblo el camino se alarga entre los árboles del bosque
Y los árboles los árboles en silencio entre ellos
Tienen el color teatral que tiene el brillo del fuego
¡Qué claras son sus hojas! Me persiguen hasta mi hogar.

Me acuesto a dormir, veo imágenes desconocidas
Y signos suben solos detrás de las pupilas
En la oscuridad de la muralla. En la rendija entre en vela y el sueño

un gran carta intenta colarse en vano.


                    De SIETE POEMAS, Trad. de Omar Pérez Santiago