viernes, 18 de julio de 2014

JUAN PEDRO APARICIO


El escritor leonés Juan Pedro Aparicio. - r. p. vieco


Promesa rota


Carmela estaba tan enamorada de Marcelo que aceptó que su perro Tobi, un alegre labrador de color canela, viviera con ellos.
A los pocos meses, Marcelo enfermó de gravedad y, en el lecho de dolor, le suplicó a Carmela que no abandonara a Tobi, que lo mantuviera con ella tras su muerte; ella con lágrimas en los ojos así lo prometió.

Pero, una vez sola, se sintió incapaz de convivir con el juguetón y alegre Tobi, tan hiperactivo, y lo llevó a sacrificar. A los pocos meses Carmela dio a luz a un niño. Era sano y hermoso. Cuando el médico le golpeó en la espalda para abrir sus pulmones con un arranque de llanto, el bebé aulló, un aullido de perro.






JUAN PEDRO APARICIO

"Nuestros hijos volarán con el siglo"

"No he hecho bandera de Jovellanos, que representa todo lo contrario: un modelo de convivencia"

"Jovellanos era un hombre al que le preocupaba la posteridad, lo que se dijese de él en el futuro. Tenía esa vanidad del ser recordado. Yo he querido darle respuesta de algún modo a esa preocupación suya…