martes, 24 de junio de 2014

RAFAEL SOLER





TODO CUANTO LLAMAN
  NOSTALGIA CONSENTIDA


Un collar de perlas
para anudar tu cuello con el mío

un lunar a lo Casilda un poco más abajo

una nalga hidráulica que todo lo permita
colmando inexpresiva mi apetito

una media celeste
un pezón al que no le asuste su abandono

y una falda trágica
izada a más de más de lo más alto.


                De Las cartas que debía.

                    Ed. Vitruvio. Madrid, 2011.





AHORA DEBERIA ALZARME UN POCO MAS DE PECHO

En nombre de todo lo prohibido
del duelo que nos viene y su dolor profundo
de vida hasta las cejas pido
resucítame

y por un instante en vilo nada cambiaré de lo vivido.


             de Maneras de volver Ed. Vitruvio









Toma buena nota, y calla


Y tú
benéfico pardillo
¿vives como hubieras querido vivir si te dejaran?

¿qué quedará de tu cuaderno
dentro de seis años de diez o de cincuenta?
¿tanto tiempo te queda para tallarlo a tinta?

¿no hay suficiente texto impreso en las pescaderías
en las páginas salmón que Lucifer confunda?

¿no disfrutas con el ocio compartido
las aceras y sus piernas?

escribo porque cuerdo de atar estoy que vivo
y soy apenas lo que he sido
el otro que en silencio habla


y al que escucho cuando escucho sorprendido.