lunes, 2 de junio de 2014

JORGE CARROL



     Foto propiedad del autor



Soledad padre


 ¿Debo ocultar que también en este Día del Padre estoy solo?...

 ¿Debo volver al brandy nocturno en la mañana gris?

 ¿Debo mañana dejar como James Dickey la publicidad y dedicarme a vivir
de la poesía?

 ¿Debo asumir que hoy es un domingo comercial y que no me importa que
mis hijos no estén a mi lado?

 Debo dejar este rollo...
en la cocina la salsa para los penne rigati se cuece lentamente como mi vida.




Té para dos


Ella sería otra si hubiera nacido con la voz de Anita O’Day.
Ella vuela por los cielos de Chagall comiendo estrellas.



 Gato con mujer


Fue en el Louvre que saltaste de rama en rama a mis ojos lánguidos.
Manet te había acunado en negro sobre las blancas nalgas cadenciosas de
una bella mujer desnuda de asombros, en una aguada de tinta china pequeña;
quizá de 20 por 27 centímetros.
Pero creciste más negro aún, un 19 de enero de 1964, en un óleo de 89
centímetros por un metro 30, de Picasso.
Sos como todos los gatos inteligentemente negros: vivís tus siete vidas a
caballo de las nalgas de mujeres hermosas, entre el Louvre y el Museo Picasso en
Málaga, esperando la caricia de nuevos pinceles y nuevos colores.
La muerte no es para vos, un paradigma, es apenas, otro cuadro.