lunes, 23 de junio de 2014

ALFREDO VILLANUEVA COLLADO





PUÑETAS


De niño,
consolaron el miedo a la noche.

De adolescente
descargaron el miedo a la vida.

De adulto,
fueron suplemento compartido.

Y ahora,
alivian el terror, y
la espera.











Manifiesto  


Este poeta
va a hacer un esfuerzo supremo por no hablar de sí mismo.
No se va ocupar de las hemorroides metafísicas
ni de los infartos revolucionarios.
No le importarán las barbas del espacio.
No va a llorar porque el amor no existe
ni la justicia, que siempre ha sido injusta.
No va a cantar ni vaginas ni pajas
ni  encuentros que terminan vomitando ausencias.
Se pasará por las verijas los golpes
de estado, las bombas y los infortunados de este mundo.
Evitará los besos, las estrellas,  los domingos tristes.
No andará buscando ni causas ni congresos.
No se le ocurrirá  ser solidario.

Va a intentar despegarse de la roca
del ego, donde ha subsistido
por siglos, vampiro alimentado
de ese semen, o sangre, que provee el espejo
que le miente cuando le llama hermoso,
y le miente cuando informa meloso
que lo que escribe es tan maravilloso
que merece una lectura universal, canónica.
Va intentar abandonar las poses
que le han dado identidad hasta ahora:
las santerías y los maquillajes,
las pelambres  y los certámenes;
lanzarse al mundo, desnudo, vacío,
pero nuevo y limpio.  Diferente.




Alfredo Villanueva Collado(Santurce, Puerto Rico, 1944). Poeta,
narrador y ensayista.