lunes, 30 de junio de 2014

ANTONIO ÁLVAREZ GIL





Algunas impresiones sobre mi viaje a Cuba



A principios de año y luego de una ausencia sumamente larga, pasé algo más de dos semanas en mi patria. Aunque se trataba de una visita de carácter familiar, tuve oportunidad de ver, indagar, preguntar a la gente sobre el estado del país. Como es natural, hablé mucho con mis hermanas, y también con los amigos de otros tiempos, con intelectuales, choferes, amas de casa…, en fin, con personas procedentes de los más diversos estratos sociales. Una de las cosas que más llamó mi atención enMÁS









JUAN CARLOS MESTRE





Lo que lleva un poeta en la mochila
                                                         
                                            A Jorge Riechmann


Lleva yogur para el camaleón
Las tijeras del equinoccio con que sí
Las tijeras del equinoccio con que no
Piedrecillas para el cementerio judío de la piedad
El bulbo del razonamiento
La Historia del Movimiento Obrero de las Hormigas
Una taza para el agua
La llave que abre el sueño de las muchachas dormidas
Los zapatos de Josephine Baker y la herradura de los ladrones
Lleva un puñado de tierra para la almohada
Y es la almohada
Un silbato para encender el brasero
Ruido de nueces para el instante de las semejanzas
Una aldea donde es feliz el calor
El pasadizo de estrellas hacia el rey del otoño
Un tintero para el himno de la desobediencia
Pan para el pan, eso lleva
Lleva la prosperidad de las repeticiones



PETER HANDKE





Canción por ser niño


Cuando el niño era niño,
andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuera un torrente,
y que este charco fuera el mar.

Cuando el niño era niño,
no sabía que era niño,
para él todo estaba animado,
y todas las almas eran una.

Cuando el niño era niño,
no tenía opinión sobre nada,
no tenía costumbre alguna,
frecuentemente se sentaba en cuclillas,
corría de repente,
tenía un remolino en el cabello
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.

Cuando el niño era niño
era el tiempo de las siguientes preguntas:
¿Por qué yo soy yo y no soy tú?
¿Por qué estoy aquí y por qué no allá?
¿Cuándo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿No es la vida bajo el sol un mero sueño?
Lo que veo y oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo frente al mundo?
¿Existe realmente el mal
y gente que es mala de verdad?
¿Cómo puede ser que yo, el que soy,
no fuera antes de existir;
y que un día yo, el que soy,
no sea más quien soy?

Cuando el niño era niño,
no podía tragar las espinacas, los porotos,
el arroz con leche y la coliflor salteada.
Ahora lo come todo y no por obligación.

Cuando el niño era niño,
despertó una vez en una cama extraña,
y ahora lo hace una y otra vez.
Muchas personas le parecían bellas,
y ahora sólo con suerte.
Imaginaba claramente un paraíso
y puede ahora apenas intuirlo.
Nada podía pensar de la nada,
y ahora ante a ella se estremece .

Cuando el niño era niño,
jugaba con entusiasmo,
y ahora así del todo en las cosas como antes
sólo cuando esas cosas son su trabajo.

Cuando el niño era niño,
una manzana y un pan le bastaban de alimento
y todavía es así.

Cuando el niño era niño,
las moras le caían en la mano como sólo caen las moras
y así es todavía,
las nueces frescas le ponían áspera la lengua
y así es todavía,
en cada montaña
tenía el deseo de la montaña más alta
y en cada ciudad
el deseo de una ciudad aún mayor
y así es todavía,
en la copa de un árbol agarraba emocionado las cerezas
como aún lo sigue haciendo,
tenía miedo de cualquier extraño
y aún lo tiene todavía,
esperaba la primera nieve
y así la espera todavía.

Cuando el niño era niño,
tiraba un palo como lanza contra el árbol,
y aun hoy vibra todavía.


                         © Trad. Juan Carlos Villavicencio

ALEJANDRO DREWES




DETOUR

                                  Sie schlief die Welt. (1)
                                                           R. M. Rilke


Desciende la vida
en horas huyendo
detrás de qué pájaros
y evocan los ojos
a veces un barco
perdido, la sombra
perenne de Arcadia
un extraño amor
de otro tiempo, polvo
y pavura en el viento.
Retorna sin prisa
ni pausa a la vasta
morada sin fondo
ni luz ni mañana.
Recoge la lluvia
y el pan del invierno
recoge la lluvia
de ocaso en ocaso:
al igual que tú,
como el ondulante
cabello de Ofelia,
ella deja el mundo
muy solo y temblando.



(1) Ella dormía el mundo.
                  Sonette an Orpheus, II




Cansancio


Otro domingo perdido
en fulgurante penumbra
como lluvia de plomo
de su largo exilio cayendo.
Y nada más por decir
a los otros desta senda
del asco y la nada.
De la vida cansancio;
de haber arrastrado
este cuerpo, esta voz
por los días de los días.
Este nunca saber cansa
y las plegarias entre todo
cansan. Su filosa daga
hunden aquí las palabras
hasta el fondo
de los fondos
de esta infinita
y recurrente  pesadilla.


ALEJANDRO DREWES(Buenos Aires, 1963). Poeta y traductor
de poesía, especializado en el estudio y traducciones de poesía
nórdica (sueca y danesa) del siglo XX. Editor responsable de la
revista literaria web “AERA”. Doctor en Química (UAB, Barcelona,
1996) y Profesor Titular en la Universidad Nacional de San Martín.

JOHN GIORNO





Simplemente di no a los valores familiares

                       
En un día
en el que paseando
por la calle
veas
un coche fúnebre
con un ataúd,
seguido de
otros vehículos con flores
y limusinas,
ten por seguro que el día
será bueno,
tus planes han de tener
éxito;
mas en el día en que
veas una novia y un novio
en una ceremonia matrimonial,
estáte alerta,
cuídate,
puede ser un mal presagio.


Simplemente di no
a los valores familiares,
y no renuncies
a tu trabajo diurno.

Las drogas
son sustancias
sagradas,
y algunas drogas
son sustancias muy sagradas,
por favor ríndeles pleitesía
por en cierta manera
liberar la mente.

El tabaco
es una sustancia sagrada
para algunos,
y aún cuando tú has
dejado de fumar,
muestra un poco de respeto.

Beber
es totalmente genial,
celebremos
las cualidades gloriosas
del alcohol,
yo pasé
un rato estupendo
contigo.

Simplemente
hazlo,
simplemente hazlo,
simplemente no
dejes de hacerlo,
hazlo.

Los fundamentalistas
cristianos,
y los fundamentalistas
en general,
son un virus
y nos están matando,
multiplicándose
y mutando,
y destruyéndonos,
ahora, tú lo sabes,
hay que dar
una medicina potente
para combatir
un virus.

¿Quién va a comprar?
Buen ácido,
estoy volando,
deslizándome
y resbalando,
sorbiendo aparatosamente
y cayendo de golpe,
me estoy hundiendo,
goteando
y escurriendo,
saliendo a chorros
en tu interior
nunca
adelantes acelerando
una toma de eyaculación,
leche, leche,
limonada,
a la vuelta de la esquina
donde preparan chocolate;
me encanta ver
el sufrimiento
de tu cara.

Hazlo
con quienquiera
que quieras,
lo que sea
que quieras,
por el tiempo que quieras,
en cualquier lugar,
en cualquier lugar,
cuando sea posible,
y trata de estar
seguro;
en una situación en la que
te debes abandonar
por completo
a ti mismo
lejos de cualquier sentido.

Simplemente di no
a los valores
familiares.

No tenemos que decir No
a los valores familiares,
pues nunca
pensamos acerca de ellos;
simplemente
hazlo;
simplemente crea
amor y compasión.

Garganta de coño
y rocío de cigarro,
ese suelo
arruinaría
una fregona con esponja,
ella es la reina
de la gran alegría,
luz
en tu corazón,
fluyendo
un canal de cristal
dentro de tus ojos
y fuera
enganchando
al mundo
con compasión.

Simplemente
di
no
a los valores
familiares.

No tenemos que decir No
a los valores familiares,
porque nunca
pensamos acerca de ellos;
simplemente
hazlo,
simplemente crea
amor
y compasión.


                                Trad. Martín Rodríguez-Gaona 






viernes, 27 de junio de 2014

MARIO TREJO





convivir con los muertos


        Para Drummond de Andrade, un maestro


Mario amaba a Mariana
que amaba a Milton
que amaba a Irene
que amaba a Víctor
que amaba a Dolores
que amaba a nadie.

Hoy, Mario gitanea.
Mariana vive con un hijo en Andorra.
Milton trafica coca de Santa Cruz de la Sierra
a Buenos Aires.
Irene murió en un secuestro aéreo.
Víctor se hizo mierda.
Dolores se casó con el doctor Braun,
un suizo que la dejó - harto de sus melancolías -
y luego se juntó con un fechorista griego
con quien vive ahora - loco y feliz -
en el Hotel Belvedere de Taormina.
Aún suelo verlos, dispersos sobrevivientes.
Hablamos de nosotros como de otra película.

Hemos aprendido a convivir con los muertos.


IMAGEN AQÍ

ROY FULLER





Ferry


Las ideas más viejas y sencillas
surgen con la antiquísima luna:
que ella esmalta bajo su esfera
a hombres y artillería,
gargantas y párpados y pelo
rígidos en el amor y en la guerra;
que eso ha ocurrido antes.

Y que el hombre solitario
alza la cabeza y se estremece
con la clara percepción de la locura,
del estado y la edad de su planeta
–donde sea que se pare entre los hombres,
cual sea su conjunto de principios–,
del momento crucial y prolongado.

Esta noche la luna se ha elevado
sobre un puerto apacible,
entre hierros retorcidos y trabajo,
alumbrando los barcos semihundidos.
Oh, el abismo fatal seguro
está más cerca, ¿los pasos furibundos
más veloces? El plateado se aparta a la deriva

del ángulo de la estela:
la luna inunda los rostros.
El momento ha pasado: las fuerzas
que controlan la naturaleza leonina
miran por los ojos y preguntan:
¿puedes creer en un futuro
dejado solamente a la roca y la criatura?


                      Versión © Gerardo Gambolini






jordidoce.blogspot.com.ar/2014/06/roy-fuller-un-poema.html

martes, 24 de junio de 2014

RAFAEL SOLER





TODO CUANTO LLAMAN
  NOSTALGIA CONSENTIDA


Un collar de perlas
para anudar tu cuello con el mío

un lunar a lo Casilda un poco más abajo

una nalga hidráulica que todo lo permita
colmando inexpresiva mi apetito

una media celeste
un pezón al que no le asuste su abandono

y una falda trágica
izada a más de más de lo más alto.


                De Las cartas que debía.

                    Ed. Vitruvio. Madrid, 2011.





AHORA DEBERIA ALZARME UN POCO MAS DE PECHO

En nombre de todo lo prohibido
del duelo que nos viene y su dolor profundo
de vida hasta las cejas pido
resucítame

y por un instante en vilo nada cambiaré de lo vivido.


             de Maneras de volver Ed. Vitruvio









Toma buena nota, y calla


Y tú
benéfico pardillo
¿vives como hubieras querido vivir si te dejaran?

¿qué quedará de tu cuaderno
dentro de seis años de diez o de cincuenta?
¿tanto tiempo te queda para tallarlo a tinta?

¿no hay suficiente texto impreso en las pescaderías
en las páginas salmón que Lucifer confunda?

¿no disfrutas con el ocio compartido
las aceras y sus piernas?

escribo porque cuerdo de atar estoy que vivo
y soy apenas lo que he sido
el otro que en silencio habla


y al que escucho cuando escucho sorprendido.