martes, 27 de mayo de 2014

REINA ROFFÉ





LA LESBIANA Y LA TRADICIÓN LITERARIA
ARGENTINA: MONTE DE VENUS
COMO TEXTO INAUGURAL


LAURA A. ARNÉS
Universidad de Buenos Aires, IIEGE / CONICET


En Monte de Venus la lesbiana no sólo no muere sino que tiene 
voz y produce escritura. El pequeño instrumento de captura que 
es, primero el grabador, después la pluma, la habilita a la pro
ducción expresiva. Será Julia quien, sorprendentemente, ponga 
(cuente, escriba) el punto final: “Me estafaron”, se lamenta, “Es 
la única palabra apropiada que se me ocurre para comenzar 
y ser yo, aunque parezca mentira, quien termine la historia”(Roffé,
1976: 267). Para comenzar y ser yo. El modo en que la novela 
concluye habilita al corte del sintagma porque un significativo cambio 
de tono se concreta en sus últimas líneas:
Yo la amo, grité, la amo. Bastaba con llamar a la policía. Cómo
olvidarme que le había confesado un crimen (…) Tengo frío. No sé
porque se secan las plantas en el terreno del fondo. Es verano y tengo
frío (…) Mi dolor sólo es mi dolor. Qué no daría por una pequeña
caricia, como ese viento suave que anda, allá, entre los árboles, 
agitando sus manos, contra la noche cercana. (Roffé, 1976: 270)