domingo, 25 de mayo de 2014

CARLOS APREA





EL TRÁNSITO ME VUELVE FASCISTA

Antes no pasaba,
esto no me pasaba,
esto de estar hipertenso,
asido del volante,
dentro de esta caja de metal,
deseando que desaparezcan todos
los que me rodean
con sus cajas de metal,
y llegar sin obstáculos a casa,
no sé,
solo siento que
es el tránsito,
el tránsito que me vuelve fascista,
en ese punto,
preferiría bajarme,
dejar el auto por ahí,
donde quedan miles
de esos animales engorrosos
pesados e inútiles,
y seguir a pié
como cuando era una persona
relajada,
un peatón
anónimo y corriente.



Los perdedores

                                                           a Pancho

gozosa herida,
insistencia absurda de golpearse y golpearse
con la misma miseria los oídos,
noble madera carcomida, herrumbre de los años,
persistencia,
canción cortada por el hacha de un carnicero
viva en sus pedazos,
crece en tiempo de descuento,
cuando la edad comienza a ser una amenaza,
crece
una música tatuada en las entrañas,
para que la clasifiquen los imbéciles
y le teman los traidores,
y los asesinos sepan que nunca descansarán
y aunque sea
les sirva de condena,

no hay llanto tan feroz,
ni dolor tanto,
melodía embrujada que nos arrimas al borde aquel
de la derrota,
y nos empujas seductora a ese otro lado donde todo calla
para siempre,

quizá no fuimos fieles a patrones o ejemplos,
quizá el azar marcó de canto una baraja mala
y nos dejo sin falta ni resto,
o tal vez temblamos mas de lo que el tiempo exige
a los verdaderos triunfadores,
y perdimos el fiel, el equilibrio, la mesura,
el cinismo de los escaladores,
y la alegría de los exitosos sin culpa y sin memoria,

pero aun nos conmueve
una “esperanza absurda , que es toda la fortuna…”,
melodía embrujada,
sirenita,
te reís de nosotros que no queremos cera en los oídos,
aunque tu canto convoque los dolores mas hondos,
y persistimos en hacer el viaje
atados al palo mayor,
sin brújula ni timón, sin cartas ni astrolabios,
sin marea ni mar,
despidiendo a los muertos que mueren todavía,
sin llegar a saber
si la nave parte, si sube la marea,
atados al palo mayor, de una nave varada y descompuesta,

no hay otra cosa que sea tan inútil
no hay otra cosa que nos importe tanto.


Carlos Aprea(La Plata en 1955). Poeta, actor, autor y director de teatro
Publicó en poesía: La intemperie (1999), Abrigo (2006) y La camisa hawa
iana (2010). En 2009 dio a conocer, conjuntamente, las  plaquetas: Cono
ciendo gente se viajaEl pájaro de las cinco y media, This is the end, week 
end, Política líquida y Teatros. Vive en el barrio Villa Elvira de su ciudad 
natal.