miércoles, 5 de febrero de 2014

KEN MCCULLOUGH





Instrucciones

                                                   Para Galway


Traza el espinazo hasta donde se esfuma.
Allí, unas gencianas chupan el color del firmamento.
Discernirás unos danzantes, apenas visibles,
tambaleando como borrachos a través del álamo temblón.
Cuando escuches el llamado de un cuervo alzarse como la avidez,
viajando al sur, voltea y siéntate. Un fino polen
se aposentará sobre tu cabello y tus hombros.
No lleves armas. Muchos osos se te cruzarán
incluso si un oso pardo se yergue y rasga el aire,
afíncate en tu suelo. Respira. Habla con firmeza.
Pasarán años antes que llegues aquí.
La primera vez, permanece solo. Si me necesitas
mira encima de tu hombro, cincuenta pasos atrás.
Llama y yo veré contigo a través de tus ojos.
Y en esta mañana, esta mañana primera,
habrás de sentir amor, la piel extendida para ti
para ponértela encima por el resto de tu vida. Ella
será azul —no del color de las montañas
mientras la luz del sol se desvanece o de aflicción,
sino del color de las plumas y de los ojos
y de los viejos que viven en medio de la nieve.
Escucharás los ritmos de un océano
y tu cuerpo se alzará en lentas espirales
arriba hasta el sitio encumbrado. Desde allí verás
el profundo rostro de obsidiana de tu pasado.
Resiste los terrores. Deja que el rápido relámpago
se retuerza a través de ti para echar raíz en el centro
de la tierra. Él habrá de hacer vapor de tu sangre.
Aspirarás, entonces, algo semejante a gardenias,
pero mucho más lejos de sus más salvajes ecos, tan
cristalino habrás de llorar lágrimas de turmalina.
Sabrás tú cuándo descender. Sigue la
vieja carretera, el dichoso hielo sobre el raudal de luz.
No hay diques aquí. La corteza encima de tus manos
será blanca, hijo mío, tus ojos lunas verdes.
Empieza corriendo delante del tiempo, dentro del tiempo,
no importa —ahora puedes dormir, por siempre.


                             McCullough, Ken. Sicomoro•Oropéndola. 
                             Traducción de Rafael PatiñoSílaba Editores, 
                             Medellín, 2011.