miércoles, 5 de febrero de 2014

EDWIN MORGAN





La sombra de las jugadas


En uno de los cuentos que integran la serie de los Mabinogion, dos reyes enemigos juegan al ajedrez, mientras en un valle cercano sus ejércitos luchan y se destrozan. Llegan mensajeros con noticias de la batalla; los reyes no parecen oírlos e, inclinados sobre el tablero de plata, mueven las piezas de oro. Gradualmente se aclara que las vicisitudes del combate siguen las vicisitudes del juego. Hacia el atardecer, uno de los reyes derriba el tablero, porque le han dado jaque mate y poco después un jinete ensangrentado le anuncia: Tu ejército huye, has perdido el reino.




Chaffinch map of scotland


chaffinch map of scotland 
edwin morgan, the the scots makar, wrote a poem called the chaffinch map of scotland  back in 1965. it’s a map that shows what people in different regions of scotland call the chaffinch. here are 10 reasons why it is the bomb diggity:
it’s a bona fide poem (literature)
it’s an unconventional map (cartography)
it’s more than just text—it has its own visual aesthetic (art)
it’s about birds and birds are freaky little animals that nobody understands (ornithology)
it’s about regional dialects (linguistics)
it’s about scotland and scotland has got it going on (scottish nationalism)
its typesetting is essential to its execution (typography)
it shows how different people see a similar part of their world differently (perspectivism)
it’s about something which is named after the sound that it makes (onomatopoeia)
a possible (and affirmed) interpretation of it is that the birds change their call from region to region just as humans change their dialect (ornithological linguistics?!?)








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Frutillas


Nunca hubo otras frutillas
como las que comimos
esa tarde agobiante
sentados en el escalón
de la ventana abierta
uno frente al otro
tus rodillas en las mías
platos azules en las faldas
las frutillas reluciendo
bajo la luz quemante
las metíamos en azúcar
y nos mirábamos
sin apurar el festín
para pasar al que vendría
los platos vacíos
juntos sobre la piedra
tenedores cruzados
y me incliné hacia vos
dulce en el aire aquél
sin resistencia entre mis brazos
de tu boca deseosa
el sabor de las frutillas
en mi memoria
me recliné otra vez
que pueda amarte
que pegue el sol
sobre nuestro abandono
una hora de todas
el calor intenso
relámpagos de verano
en las colinas de Kilpatrick
que la tormenta lave los platos.


                   Traducido por Laura Wittner