viernes, 28 de febrero de 2014

BLAS DE OTERO





PIDO LA PAZ Y LA PALABRA


Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido
la paz
y la palabra. He dicho
«silencio»,
«sombra»,
«vacío»
etcétera.
Digo
«del hombre y su justicia»,
«océano pacífico»,
lo que me dejan.
Pido
la paz y la palabra.



CRECIDA


Con la sangre hasta la cintura, algunas veces
con la sangre hasta el borde de la boca,
voy
avanzando
lentamente, con la sangre hasta el borde de los labios
algunas veces,
voy
avanzando sobre este viejo suelo, sobre
la tierra hundida en sangre,
voy
avanzando lentamente, hundiendo los brazos
en sangre,
algunas
veces tragando sangre,
voy sobre Europa
como en la proa de un barco desmantelado
que hace sangre,
voy
mirando, algunas veces,
al cielo
bajo,
que refleja
la luz de la sangre roja derramada,
avanzo
muy
penosamente, hundidos los brazos en espesa
sangre,
es
como una esperma roja represada,
mis pies
pisan sangre de hombres vivos
muertos,
cortados de repente, heridos súbitos,
niños
con el pequeño corazón volcado, voy
sumido en sangre
salida,
algunas veces
sube hasta los ojos y no me deja ver,
no
veo más que sangre,
siempre
sangre,
sobre Europa no hay más que
sangre.

Traigo una rosa en sangre entre las manos
ensangrentadas. Porque es que no hay más
que sangre,
y una horrorosa sed
dando gritos en medio de la sangre


BdeO(Bilbao 1916-Madrid 1979). Poeta. A partir de Redoble de 
conciencia(1951) el grito de angustia individual se proyectó en lo 
universal, y reflejó el horror provocado por los conflictos bélicos 
acaecidos en España y Europa. Ancia(1958) es quizá la mejor parte 
de su obra: poesía bronca y "desarraigada" (en calificación de Dáma
so Alonso). Pero fue Pido la paz y la palabra (1955) el libro que seña
ló un cambio de rumbo en su lírica, que a partir de ese momento puso 
en segundo plano su escepticismo existencial para proclamar una nue
va fe en la solidaridad humana afirmar la necesidad de la esperanza 
salvadora.