jueves, 23 de enero de 2014

ROGER CAILLOIS





Mitología


Piedras de China


En el fondo del valle del río I Ngan se alzan algunas piedras que
recuerdan por su forma a las piedras que sobrevuelan las montañas.
La gente del lugar las reacomoda ligeramente y las coloca en la
entrada de los templos. Son naturalmente notables, extraordinarias.


La piedra yng che se yergue elegante y bella en los escarpes de la
montaña Ling-nan, a pesar de no haber sufrido la acción del cincel o
del dolobre. Tiene un sonido metálico. Se emplea como ornamento.
Esta piedra es una maravilla. Grande, es rara.


Al oeste de la prefectura de K’i, a setenta li del distrito de Long,
existe una gruta llamada la caverna de los dragones o de los peces.
 Allí se encuentra una piedra que a veces es grande, otras veces
 pequeña. Si  alguien la rompe y examina su interior, percibe las
figuras de dragones y de peces.
Quienes pasan ante la caverna evitan hablar de ella. Escuchan
ruidos lejanos de truenos y de huracanes. Se detienen, presas

del terror. No todo el mundo escucha estos ruidos.