miércoles, 15 de enero de 2014

JORGE MAREL




JORGE MAREL - PERSONAJES Y EPISODIOS.png


YO PIDO PERDÓN


Perdonadme. Perdonadme. Os lo imploro.
Perdonadme los ríos y los mares,
el sol y las estrellas,
las plantas y los árboles.
Perdonadme las mariposas y las flores.
los nevados y glaciares.
Perdonadme la hierba y las ovejas,
los peces y las aves.

De que no haya trinos en el bosque
ni frutos en las plantas,
yo soy el único culpable.
De que no haya aire puro y transparente
ni agua clara y abundante,
yo soy el único culpable.

Perdonadme los arroyos y los lagos,
las fuentes y los manantiales.
Perdonadme las nubes y la lluvia,
las montañas y los valles.
Perdonadme los mangles y las algas
y los arrecifes de corales.
Perdonadme el cielo y los planetas,
y la luz y los paisajes.

De que no haya vida en los desiertos,
y el cielo con tanto humo se oscurezca,
yo soy el único culpable.
De que el hielo de los polos se derrita
y los páramos ya sean sólo pedregales,
yo soy el único culpable.

De que surjan tantos aludes y avalanchas,
terremotos y tsunamis
y tornados y huracanes,
yo soy el único culpable.

De que aumenten los incendios y sequías,
y de que el mar un día
cubra países y ciudades,
yo soy el único culpable.

De que imperen tanta hambre,
tanta miseria y tantas enfermedades,
de que no haya paz sobre la tierra,
yo soy el único culpable.

Perdonadme por las bombas y las guerras,
por tanta muerte y tanta sangre.
Perdonadme por el humo y los estruendos,
y por los desechos industriales.
Perdonadme por las talas de los bosques,
por los químicos, tóxicos y gases.
Perdonadme por mi alma despiadada
y por mis manos criminales.

Perdonadme, oh Tierra, Tierra madre, madre Tierra,
madre diosa, madre santa, madre ángel, Tierra mártir.
Perdonadme, perdonadme, os lo imploro.
Perdonadme, Pacha Mama, Madre Madre.
Sé que os he infringido mucho daño.
Ruego a Dios que aún no sea tarde,
tarde ya para el amor, tarde ya para la vida,
tarde ya para salvarte.
Yo soy el hombre, esta bestia,
este animal tan depredador y tan salvaje.

Seres todos de la Tierra, tan santos y sagrados,
el fuego y la tierra, el agua y el aire,
os lo imploro : Perdonadme, perdonadme.
Me postro de rodillas. Extiendo mis brazos al cielo y a la Tierra
y a todos los puntos cardinales.
Lanzo al cosmos mi grito desgarrado :

¡Perdonadme! ¡Perdonadme! ¡Perdonadme!